Las recientes ayudas del gobierno de Estados Unidos a Wall Street suman ya un millón ochenta y cinco mil millones de dólares. Si se imprimiera esa cantidad en billetes de un dólar y se pusieran en fila, la tira llegaría al Sol y sobraría, porque mediría ciento setenta y tres millones de kilómetros, y hasta el Sol hay ciento cuarenta y nueve millones. Alcanza para ir y volver a la Luna cuatrocientas cincuenta veces, y para darle más de cuatro mil vueltas a la Tierra.
¡Espeluznantísimo! Sí, sobre todo cuando se sabe que ese monto será apenas un débil paliativo para la crisis financiera en Nueva York, y que cantidades similares se requerirán en Asia o en Europa. Fluyen ríos de tinta sobre el tema, pero esbocemos un argumento:
Hace unos veinte años eclosionó Internet, al tiempo que en Europa del este se derrumbaban las economías y sistemas socialistas. No fue coincidencia. El capitalismo quedó sin contrafuerte, y con la tecnología que le hacía falta para globalizar el mercado a su antojo.
Hubo en estos años una demostración tras otra de la lógica irrebatible de la economía neoliberal. Coincidieron en ello serios y prestigiosos académicos como Peter Druecker ( Las nuevas realidades, donde anuncia la “salvación por los negocios”), Claudio Gutiérrez (Ensayos sobre un nuevo humanismo, una vasta construcción algorítmico-biológica que da, entre otros, la razón a Adam Smith) o Juan Henríquez Cabot ( Mientras el futuro te alcanza, fanfarria toffleriana por la era del conocimiento), oportunistas de negocios como George Soros (quien felicitaba a cualquiera que lograra reducir la capacidad del estado para intervenir en la economía), y hasta tarambanas como Carlos Alberto Montaner, quien arremete con verbosa grosería contra cualquier proyecto de izquierda en Latinoamérica.
¡Y de pronto, crash ! ¡Se acabó la pachanga! ¡Vengan reservas federales, bancos centrales, vengan, ayuden! ¡Vengan, dineros de los contribuyentes, que hay que salvar “el sistema”! ¡Trillones, hacen falta trillones!
¿Qué pasó? Nada: que hubo un enorme cambio de parámetros y la codicia andaba con ametralladora nueva. Ya había pasado hacia 1850, y hacia 1930. Y lo sabemos: si la colectivización aplasta al ego, la liberalización a ultranza lo desboca.
¿Y qué toca? Es duro y simple: recordar que somos una sola gran manada, reforzar el tejido social, entender que sin solidaridad no se puede. Hay que volver a meter los tigres en la jaula. Ya se volverán a salir –siempre encuentran cómo– pero por un rato habrá que dejar a muchos sin el yate y sin la limusina.
FOTOS

Daniel Solano
![]() |
Áncora Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura. |
![]() |
Ámbitos Este suplemento que se publica todos los sábados tiene como objetivo informarle sobre temas como construcción, arquitectura y urbanismo; pero también sobre esos detalles que hacen de su espacio un ámbito único y acogedor. |
![]() |
Proa Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla. |
![]() |
Teleguía El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo. |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
Weekly review |
|
En tu PDA |
|
Noticias por email |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||