San José, Costa Rica. Domingo 11 de febrero, 2007.
Inicio
Variedad
Reportajes
Columnas
Moda
Buena vida
Salud
Niños
Anteriores

MULTIMEDIA

El grano de oro en nuevas manos

Niños

Foto Principal: 1498193
Sus hijos
necesitan de su afecto para crecer sanamente.
Archivo/LA NACIN
Desarrollo

Felicite a sus hijos siempre que pueda

Reconocerles sus logros los ayuda a mejorar su autoestima. Por eso, no sea mezquino con los halagos. Eso sí, tampoco se vaya al otro extremo.

Ivannia Varela Q. ivarela@nacion.com

Según un reciente estudio de la Oficina de Censos de Estados Unidos, el 72 por ciento de los menores de seis años en ese país son felicitados por sus padres, al menos tres veces al día. ¿Cuántas veces felicita usted a los suyos?

Según la psicóloga y doctora en educación María Ester Flores Sandoval, reforzar positivamente a los niños en el hogar y en la escuela con frases, abrazos, besos, regalos o sorpresas, es un método excelente para favorecer la autoestima y la creatividad en los pequeños.

“Felicitarlos permite que ellos se sientan aceptados, poderosos y capaces de hacer cosas nuevas. Es frecuente que les permita jugar más tiempo con su grupo de iguales, y a ser amigables y menos egoístas. Es una forma dulce y poderosa de educación”, manifestó Flores.

No obstante, aclaró que no hay que caer en el abuso, pues los niños deben comprender que también tienen responsabilidades qué cumplir.

Los reforzadores positivos de conducta son especialmente necesarios entre los cero a cinco años la edad en la que los niños logran adaptarse bien a la sociedad y desarrollan un sentido interno de lo correcto e incorrecto.

Pasada esa edad, los reforzadores de conducta siguen siendo valiosos, pero se supone que de los 6 años en adelante, ya los menores están lo suficientemente maduros para ser obedientes y seguir instrucciones sin tener que recibir halagos constantes.

La especialista aconseja a los padres permanecer alerta para evitar la manipulación de los niños. La idea es que ellos no se aprovechen de una situación para exigir premios a cambio de una buena conducta.





| Arriba |