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Columnas
Gracias por lo aprendido Hoy ponemos punto final a una experiencia que nos enseñó muchísimas cosas y que no habría sido posible sin la complicidad de nuestros lectores. Por eso, empiezo esta columna dándoles las gracias.
Mi terror, mi maravilla A mí que me dejen con los volcanes. Los que arrancaron al mar su secreto profundo e hicieron brotar la tierra. Mucho antes que pianista o escritor, soñé con ser vulcanólogo. No sé por qué. ¿Debo acaso saberlo todo? Eran como monstruos, respiraban, se estremecían, jugaba con ellos porque los sabía dormidos, coqueteaba con la muerte y luego salía corriendo.
Cartas a María Me llama mucho la atención ver parejas tan disparejas en la calle. Gordo y flaca, vieja y joven, alta y pequeño, feo y guapa, deforme y bien hecho… ¿Será que cada vez importa menos el físico?Un feo esperanzado
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