San José, Costa Rica. Domingo 15 de octubre, 2006.
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Reportajes

Foto Principal: 1384455
Dora
Castro es profesora y, por lo general, lee el periódico en la noche después de su trabajo; o bien en la madrugada.
Jorge Arce/LA NACIN

Suscriptores de toda una vida

Para ellos, La Nación es parte esencial de sus rutinas. Los 365 días del año leen el periódico de tapa a tapa para informarse, actualizarse, educarse y entretenerse. Algunos de los suscriptores más antiguos de este diario nos cuentan el porqué de su fidelidad

Ivannia Varela Q. ivarela@nacion.com

“La herencia de papá”

Nombre: Norma Muñoz Araya.

Edad: 67 años.

Lugar de residencia: Moravia

“Mi papá trabajaba en una imprenta ya él le gustaba que todos en casa leyéramos bastante. Entonces, comenzó a comprar el periódico La Nación y nosotras nos acostumbramos a verlo todos los días. Cuando él murió, mi hermana Vilma y yo nos quedamos en casa y seguimos comprándolo, ya como suscriptoras. De esto hace unos 50 años.

“Al principio nos encantaba la parte de sociales para enterarnos de quién se casaba, cómo era la novia, los padrinos, dónde iba a ser la fiesta. También uno se daba cuenta si alguien se iba de vacaciones, aunque fuera a Puntarenas. Todo era tan distinto.

“En aquel entonces, hace unos 40 años, los cines venían en la última página y mi hermana y yo siempre estábamos pendientes de las películas que estaban dando para ir al cine Moderno; no nos perdíamos tanda.

“Todavía seguimos comprando La Nación porque es parte de nuestra rutina. Yo la leo todas las mañanas, a las 7 en punto. Me gustan las columnas de opinión y las noticias internacionales. ¡Y los domingos sí que hay qué leer! Me encanta la revista Proa. Yo las colecciono para enviárselas a una prima que vive en Río de Janeiro.

“Lo que no me gusta son los avisos económicos que salen al revés los sábados. Qué incómodo. Aún así, mi hermana y yo seguiremos comprando el diario hasta que Dios nos lo permita”.

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Gilberto
Ávila.
Eyleen Vargas/LA NACIN

“Información real y confiable”

Nombre: Gilberto Ávila Cárdenas.

Edad: 68 años.

Lugar de residencia: Rohrmoser

“Comencé a comprar La Nación a principios del gobierno de Luis Alberto Monge, por ahí de 1982, si la memoria no me falla. Quería un periódico que fuera confiable, con información real y precisa. Por eso escogí La Nación. Desde ese entonces, todas las mañanas, apenas llega el repartidor, me siento a leer. Si no la encuentro, llamo de inmediato para ver qué pasó.

“Me leo todo, de arriba a abajo, pero lo que más me gusta son los obituarios y la sección de avisos económicos. También la parte de noticias internacionales y lo que ocurre dentro del país. En mi casa, todos se han acostumbrado a La Nación. Algunos de mis hijos ya están casados, pero también la compran. Es que saben que es una buena manera de mantenerse actualizado. El nuevo formato me agrada; ya me acostumbré”.

“Me gusta aprender”

Nombre: Dora Díaz Castro.

Edad: 57 años.

Lugar de residencia: Zapote.

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Norma
Muñoz.
Rebeca Arias/ParaLA NACIN

“Yo compro La Nación desde que mi hijo mayor estaba pequeñito, porque me gustaba coleccionar los Zurquí. Él ya tiene 36 años, así que ya tengo bastante rato de ser suscriptora. A mí me gusta leer todo lo relacionado con educación y las universidades. Por eso, no me pierdo Áncora los domingos; uno aprende mucho. También me devoro toda la parte de internacionales; lo que pasa en el país no me gusta tanto, porque siempre es lo mismo.

“Me agradan las columnas de Édgar Espinoza, no me las pierdo.Lo que sí me disgusta es Teleguía, me cansa leer de farándula y de unas cuantas modelitos.

“También siento que La Nación, ha cambiado mucho. Antes se orientaba más a la familia, a los valores. Pero bueno, sigue siendo un periódico muy serio.

“Yo todavía trabajo como profesora y por eso a veces no puedo leer La Nación en la mañana. Eso sí, todos saben que cuando llego a la casa, no me puede faltar. Me la leo completa y, si no me alcanza el tiempo, retomo la lectura en la madrugada. Los fines de semana me doy gusto, porque tengo todo el día para leer el periódico”.

“Extraño a Parachoques”

Nombre: Antonio Soto Vargas.

Edad: 85 años.

Lugar de residencia: Guadalupe

Foto Flotante: 1384459
Antonio
Soto.
Garrett Britton/LA NACIN

“Comprendo que todo cambia y La Nación también cambió , y eso es bueno. Pero eso sí, estoy molesto porque me quitaron la tira cómica de Lorenzo Parachoques. A mí me gustaba leerla todos los días. No me la perdía por nada del mundo.

“Comencé a comprar este periódico hace mucho tiempo. Cuando me casé, en 1952, ya lo compraba al pregón, pero después me suscribí para recibirlo en la casa.

“Yo soy adicto a la lectura y por eso me devoro todo lo que me caiga en las manos. Después de leer La Nación, sigo con otro periódico.

“Entre mis secciones preferidas están los deportes, aunque en estos momentos no tanto, porque la Liga y Saprissa están muy mal y a uno le da pereza leer sobre lo que les pasa.

“También me gusta la parte de internacionales y las columnas de opinión. No soy de coleccionar, pero hubo una época, cuando mi hijo fue diputado, que recortaba todo lo que salía de él”.





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