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Niños
Niños: Crianza y opciones
Primeros meses: Padres estresados, niños llorones De tal palo... Según un estudio del Hospital Psiquiátrico Infantil de Bradley, los bebés llorones, por lo general, son hijos de personas muy estresadas.
Ivannia Varela Q. ivarela@nacion.comSu bebé no termina de llorar y usted está a punto de volverse loca (o). Lo alza, le cambia el pañal, le saca el cólico... pero sigue llorando sin parar, por minutos que a usted le parecen horas. Si ese es su caso y ya ha descartado que se trate de algún malestar específico, entonces le conviene reflexionar sobre los resultados de este estudio del Hospital Psiquiátrico Infantil de Bradley, en Rhode Island, Estados Unidos.
Allí se comprobó recientemente que muchos de los bebés llorones, temperamentales y con patrones alterados en el sueño, suelen ser hijos de personas con altos niveles de estrés.
Así se afirma en una publicación de El Nuevo Herald, de Miami. Se explica que los niños, aunque tengan pocos meses de nacidos, son como esponjas y pueden percibir cómo se sienten sus padres cuando los alzan, les hablan o los mecen.
"Si las mamás están muy estresadas por su nuevo rol, esto afecta la manera en que se relacionan con sus bebés e interactúan con ellos. Su actitud puede afectar en el largo plazo el desarrollo del niño y la funcionalidad de la familia", sostuvo el doctor Stephen Sheinkopf, a cargo del estudio.
El consejo para esos papás y mamás es que hagan un gran esfuerzo por dejar a un lado sus preocupaciones cuando están con sus niños.
Las madres también deben poner atención a su estado de ánimo, dormir suficientes horas y alimentarse de manera adecuada para mantenerse tranquilas y en buen estado. Los ejercicios de relajación son excelentes aliados en casos como estos.
Si las muejres sufren de depresión posparto, es conveniente que busquen ayuda especializada para superar tal estado.
Es clave que, en el momento de la lactancia, la mujer procure estar bien relajada.
También es indispensable que la madre aprenda a delegar, durante algunas horas, el cuido del niño, ya sea con su pareja o familiares. Así ella tendrá algo de tiempo para sí misma.
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