San José, Costa Rica. Domingo 12 de marzo, 2006.
Inicio
Variedad
Reportajes
Columnas
Moda
Buena vida
Salud
Niños
Anteriores

Columnas


Al cierre: El pasado, indeleble


Larissa Minsky A.
lminsky@nacion.com
Editora

Cuánto nos agrada a los seres humanos recordar los episodios felices de nuestra infancia y juventud.

Lo digo porque soy parte de esa legión, pero también porque así me lo ha demostrado una pequeña sección que creamos hace algunos meses en la página 3 de esta revista. La titulamos "Yo me acuerdo" y buscó, desde sus inicios, trasladar a los lectores al pasado, aunque fuera por unos instantes.

La semana anterior instamos a la gente a que nos contara qué recuerdos tenían del programa infantil Chungalandia y de su animador, el popular Antonio Menéndez ( Chungaleta), cuya muerte lloraron muchísimos niños y adultos de Costa Rica.

La respuesta fue abrumadora: varias decenas de correos electrónicos y otras tantas respuestas a través del fax. Y no solo relatos ricos en detalles, humor y nostalgia, sino también fotografías... A falta de espacio para publicar todos estos comentarios e imágenes, los colocamos en el sitio web de nacion.com/proa, en la sección de "Variedad". Lo invito a buscarlos, a escaparse un ratito de esas jornadas rutinarias y extenuantes, para volver a reír y sonreír como niño.

Hoy, Proa también recrea en portada un hecho del pasado, pero uno que más bien quisiéramos olvidar, uno que ojalá nunca hubiera ocurrido. Se trata de la tragedia del Virilla, como se conoce desde hace 80 años al peor percance ferroviario del país.

También con sangre está escrita nuestra historia.





| Arriba |