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Columnas
Al cierre: Dubai, lujo en superlativo Larissa Minsky A. lminsky@nacion.com EditoraEn menos de 20 años, una ciudad árabe perdida en el desierto se transformó en la moderna capital del turismo y los negocios.
En una región donde el petróleo manda y recibe pleitesía, las autoridades de esta localidad en el golfo Pérsico decidieron no apostarlo todo al "oro negro", convencidos de que este recurso no duraría para siempre y que era prudente "no poner todos los huevos en la misma canasta".
Fue una excelente decisión. Si hoy existiera una autopista al futuro, esa carretera terminaría en Dubai. Allí se yergue el hotel más alto del mundo y el único de siete estrellas que existe actualmente en el planeta. Si aún duda de su grandiosidad, imagínese que el precio por noche en una de sus habitaciones es de $5.000, o sea, más de ¢2,5 millones.
Pero eso no es todo. De las profundidaes del mar han emergido, por mediación humana, impresionantes islas sobre las cuales se están levantando lujosos hoteles y centros comerciales, miles de villas y apartamentos.
De este crecimiento exponencial que ha tenido lugar en Dubai damos cuenta en el reportaje de portada. En otro ámbito temático, Proa cierra su cobertura tangencial de la Copa Mundial de Futbol con un reportaje sobre Berlín, donde se jugará este domingo la final entre las selecciones de Italia y Francia.
Si es padre de familia, como yo, ojalá pueda escaparse unos días del trabajo para disfrutar de las vacaciones de medio año junto a sus hijos.
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