San José, Costa Rica. Domingo 22 de enero, 2006.
Inicio
Variedad
Reportajes
Columnas
Moda
Buena vida
Salud
Niños
Anteriores

Reportajes

Foto Principal: 1164836

Antonio Álvarez Desanti

Su oficina sirvió de escenario para el interrogatorio. Rodeado por fotografías de su familia y sin una corbata que lo formalizara, el expresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) viajó al pasado para recordar sus años de estudiante en el colegio Calasanz y repasar también su etapa como joven jefe de familia.

Con su esposa, Nuria, apoyando todas sus respuestas, el exministro y exdiputado Antonio Álvarez Desanti resumió el futuro de la juventud en un eventual gobierno suyo con una sola palabra: oportunidades.

-¿Quién era a los 18 años? -Siempre fui una persona muy inquieta y me metí a la política muy joven. Por esa actitud tan dinámica, a los 18 años y medio me estaba casando con mi primera esposa.

"En esa época, además montaba mi oficina de asistente legal, donde hacía trámites para otros abogados. Mi tiempo se dividía entre el trabajo, los estudios y la familia".

-¿Su logro y su temor?

-Pertenecí a una generación que debía ingresar a la Universidad de Costa Rica o no estudiaba, por lo que mi mayor logro fue haber sido admitido allí, en la carrera de derecho.

"Mi temor, que no era pánico, tenía que ver con el futuro que construiría como profesional y qué iba a hacer con mi vida".

-¿Su gusto musical?

-Abracadabra, Abracadabra y más Abracadabra. También escuchaba a César Banana, Donald, Vía Libre y hoy sigo oyendo a los mismos... como que me quedé en esos años.

"El primer disco que tuve fue uno que me regalaron de niño mis papás con el cuento de Peter Pan de un lado y Bambi del otro. Más grande recibí un disco de 45 con Amor de estudiante (también conocida como Amor de verano).

Foto Flotante: 1164981
Carlos González/LA NACIÓN

En cuanto a mi primer concierto, fue aquel famoso que dio Vía Libre en el colegio La Salle, y siempre me quedé con las ganas de ver a Nino Bravo, quien murió en esa época".

-¿Qué no lo dejaron hacer? -Quise tener una moto en la secundaria, pero mi papá era médico de la medicatura forense y siempre veía a los accidentados, por lo que no me dejaba tener y menos manejar moto... Tuve que manejar a escondidas.

-¿La promesa incumplida?

-Qué buena pregunta. Me prometí , cuando mi papá me exigía cosas y aplicaba una disciplina fuerte, que cuando yo tuviera hijas no sería igual con ellas. Sin embargo, al ser padre, en mucho terminé siendo como mi papá, a pesar de los mil viernes en la noche en que me dije que a mis hijas jamás les pediría hora de regreso. Hoy soy como él, más tolerante pero igual de estricto.

-¿Su anécdota?

-En la despedida de quinto año, nos fuimos a darle serenata a los profesores. Recuerdo que al final llegamos a la casa de un compañero y luego amanecimos en los jardines del colegio Calasanz, enfiestados un poquito más de la cuenta.

-¿Su pendiente?

-Me habría gustado completar la carrera de derecho con otra carrera del área de ciencias sociales, como por ejemplo sociología o ciencias políticas, pero estaba casado, y llevar dos carreras era difícil.

-¿Su posición económica y su visión de mundo?

-Yo provengo de una familia de clase media. Nací y crecí en Plaza González Víquez, y eso me marcó en varios sentidos, en especial para ver lo importante que son las oportunidades, las cuales yo tuve en lo empresarial, profesional y político.

"Mi procedencia me marcó en el sentido de que creo que la gente merece oportunidades".

-¿Su primer voto?

-En 1974 tomé la decisión de vincularme al Partido Liberación Nacional, pues me parecía que el mensaje liberacionista se preocupaba por conceptos de solidaridad, de redistribución de riqueza, de apoyo a la clase media. Ese era el mensaje de Luis Alberto Monge en 1978, cuando voté por primera vez.

-¿Por qué ha bajado la participación juvenil en política?

-Yo creo que los partidos empezaron a ver a los jóvenes en dos vías: por un lado, eran los que pegaban banderas, repartían calcomanías y publicidad. Por el otro, siendo los jóvenes más rebeldes, la juventud de los partidos era más progresista que los propios partidos.

"Por ejemplo, la juventud liberacionista se opuso a que se abriera la primera universidad privada -la UACA- y eso nos trajo choques con el partido. Así, el joven se convierte en un estorbo en el plano ideológico y pierde importancia".

-¿Quién le habló de sexo?

-Las primeras conversaciones fueron con mis amigos mayores y después de eso, con un montón de dudas, hablé con papá. Claro, después de haberme informado en la calle.

-¿Y usted, habló de sexo con sus hijos?

-Tengo dos hijas y hablamos del sexo abiertamente. De métodos anticonceptivos, de las responsabilidades de la maternidad. Es un tema en el que siempre hay reserva, pero no está prohibido. Como son mujeres, fueron sus mamás las que primero lo abordaron con ellas.

-¿Qué haría si un hijo suyo fuera homosexual?

-No hay ninguna diferencia, lo respaldaría en sus preferencias. No soy quien para definir las preferencias de mis hijos o de alguna otra persona.

-¿Su opinión sobre la educación sexual?

-Me parece que hay que dar educación sexual en las escuelas y colegios y que a los jóvenes se les debe explicar lo que significa la sexualidad, educarlos sobre métodos anticonceptivos, para que no sigamos teniendo situaciones de adolescentes embarazadas. Necesitamos programas del Ministerio de Educación Pública y no de la Iglesia.

-¿Su posición en torno a los 'sportbooks'?

-Para mí, el desarrollo de Costa Rica debe estar basado en una canasta de actividades y en ese sentido me parece que los sportbooks son una actividad que genera empleo y no debemos combatirlos. Sí creo -y me parece cuando hablo con amigos de mis hijas que están en esas empresas- que los muchachos deben verlo como un trabajo temporal y no permanente, debido a que puede generar un engaño: que, al ganar un salario muy alto, decidan dejar la universidad.

-¿Qué ofrece a los jóvenes en su plan de gobierno?

-La respuesta está en una sombrilla de oportunidades.

Por mi experiencia, aprendí que una persona de clase media, nacida en una familia numerosa, podía tener éxito si contaba con oportunidades. Primero, está la educación: hacerla más atractiva para que los jóvenes no se retiren, cambiar el bachillerato, mejorar la educación técnica y transformar la universitaria.

"También crearíamos programa específico como el empresarialismo y la incubación de empresas, con la idea de juntar jóvenes de distintas disciplinas que funden empresas, o bien que si alguien terminó la carrera de odontología tenga un crédito para abrir un consultorio, o que el de informática pueda hacer una empresa de programación.

"Igualmente, buscaríamos crear más espacios recreativos y trabajaríamos en mejorar los parques, tanto para el joven como para toda la familia".

-¿Su punto de vista sobre la explotación sexual?

-Queremos a esas muchachas en los colegios y no en las esquinas. Buscaremos rescatarlas y ayudar a sus familias para devolverlas a la educación. Y también queremos a los aprovechados en la cárcel, con mano dura y fuerte, pues nuestras muchachas no están en venta.

-¿Qué opina sobre eljoven inmigrante ilegal?

-Creo que el futuro para extranjeros tan jóvenes sería muy difícil, pues será complicado que tengan condición de legalidad en nuestra restrictiva política migratoria.

-¿Qué lo diferencia?

-Costa Rica necesita un presidente capaz de hacer cosas, no que esté para discursos sino para acciones; alguien que haga, no que hable.

"Mi trayectoria es la de alguien que pone a andar los proyectos. Costa Rica requiere un presidente ejecutivo, una persona que haga, y no un político que se fue en discurso".

Acciones antes de palabras

Nombre: Antonio Álvarez Desanti.

Partido: Unión Para el Cambio (UPC).

Edad: 47 años.

Estado civil: Casado.

Profesión: Abogado.

Hijos: Adriana (25 años) y Andrea (19 años).





| Arriba |