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Niños
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Su hijo no es el único niño que deberá estudiar en vacaciones. Jorge Castillo/LA NACIN |
Educación
Ir a convocatoria ¡no es el fin del mundo! La mayoría de las veces, ir a convocatoria o repetir el año son situaciones que resultan beneficiosas para los niños. Ahora bien, el apoyo familiar es clave.
Ivannia Varela Q. ivarela@nacion.comSi ya es un hecho que su hijo tendrá que presentar exámenes en la época de convocatorias, no se desespere ni sobreactúe.
Aunque podría resultarle una situación dolorosa o preocupante, recuerde que no es el fin del mundo y lo mejor en este caso, es ofrecerle al niño todo el apoyo para que salga bien librado.
La psicóloga máster en educación Gabriela Madriz le ofrece los siguientes consejos:
1. Primero que nada, dígale al niño que usted cree en él y que tratará de apoyarlo en todo cuanto le sea posible.
2. Si usted no es capaz de ayudarle a estudiar o sabe que el menor no puede hacerlo por su propia cuenta, entonces recurra a terceros: un tío, el padre, una prima. Si dispone de recursos económicos, puede contratar a un tutor.
3. Establezca un horario de estudio para que el niño lo cumpla. Eso sí, no lo presione ni lo canse demasiado, es necesario que el menor también tenga sus momentos para jugar, ver televisión y departir con sus amigos. Es mejor que estudie por bloques, a lo largo del día.
4. Una buena alternativa es estudiar con base en los exámenes que se efectuaron durante el curso lectivo, sobre todo, para la primera convocatoria, que está muy cerca (en diciembre). Para la segunda convocatoria (en enero) podría repasar fichas, resúmenes de libros y cuadernos con un poco más de calma.
5. Si al final de este proceso, el niño pierde los exámenes y debe repetir el año, no lo amoneste y más bien piense en positivo. Quizá esa experiencia le servirá para madurar, adoptar otros métodos de estudio o reforzar las áreas en las que presenta problemas.
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