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Tragedia del Virilla 1926
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| /LA NACIÓN |
Yo me acuerdo... Anécdotas inolvidables de la secundaria Travesuras y escapadas del colegio
"Saltamos la verja"
"Era alumna del liceo Anastasio Alfaro cuando este estaba en Aranjuez. Era exclusivamente de señoritas y el uniforme tenía una gola cruzada adelante, razón por la cual nos decían 'las pingüinas'. Una tarde, seis muchachas tuvimos la ocurrencia de escaparnos saltando la verja para ir al hotel Costa Rica, donde se encontraba alojada la Selección de Futbol de México, y pedir autógrafos a sus jugadores. Don Carlos Enrique Vargas, entonces director del Colegio de Señoritas, nos vio conversando con algunos mexicanos y nos regañó por esa falta imperdonable en 'señoritas decentes'. Amenazó con acusarnos con doña Victoria Garrón, directora del Tacho, pero no quisimos darle nuestros nombres. Al día siguiente, doña Victoria pidió a las culpables presentarse a la Dirección, algo que nunca hicimos. Hoy, cuando nos reunimos, aún celebramos aquella travesura que quedó en el misterio".
"¡Enharinados!"
"Fue en 1986 y estábamos en quinto año. El tubo de la pila del aula de repostería del glorioso Liceo de Heredia estaba descompuesto, pero no lo sabíamos. Después de hacer un queque, la profesora salió un momento del aula, y se nos ocurrió hacer una guerra de harina, polvo de hornear y azúcar, además de la pasta que había en el molde. Nos perseguimos por todo el colegio. Al llegar la profesora, nos puso a todos en fila, estábamos sucios de pies a cabeza. No nos suspendieron porque íbamos para exámenes. ¡Gracias, profe Hannia!".
'Ataque de conjuntivitis'
"Estaba en quinto año en el liceo Julio Fonseca. El Mundial México 86 estaba en sus semifinales. Quería ir a ver jugar a Alemania y, para salir temprano y no perder-me el partido, se me ocurrió restregarme los ojos hasta hacerlos llorar e irritarlos. Me fui para la Dirección con un pañuelo diciendo que tenía conjuntivitis. De inmediato pude salir. Hoy recuerdo con risa la ocurrencia y la cara de horror de la asistente administrativa que me decía: '¡Váyase, eso es contagioso' ".
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