
|
Niños: Convivencia
El adiós a un buen amigo: la mascota
Ivannia
Varela
Cuando una mascota se muere en la casa, los niños necesitan mucho consuelo y respaldo de sus padres: es común que requieran mayor seguridad
Para muchos niños, la primera experiencia de perder a un ser querido ocurre cuando se les muere su mascota.
Las reacciones ante esa muerte dependerán de la edad del menor y de su nivel de desarrollo. Por ejemplo, los de tres años ven la muerte como algo potencialmente reversible y es a partir de los 6 años cuando ya comienzan a comprender mejor el proceso.
Sin embargo, los padres siempre pueden ayudarles a elaborar el duelo de una manera adecuada. La psicopedagoga Karina Picado ofrece los siguientes consejos para tener éxito en lograrlo:
1. Darle el justo valor: No hay que maximizar el evento (tampoco restarle importancia). Lo ideal es darle las dimensiones correctas para que el niño no piense que está frente a una gran tragedia.
2. Elaborar el duelo: El menor debe comprender que el animal ha muerto y que todo se trata de un ciclo natural, pues los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren.
3. No reprima sentimientos: Es necesario que el chiquito exprese sus sentimientos (temor, frustración, tristeza) y evacue sus dudas. Ello le ayudará a desahogarse y no caer en depresión.
4. Desvíe su interés: Luego de que el menor haya obtenido respuestas a sus dudas y haya logrado expresar sus sentimientos, trate de emocionarlo con otras actividades como juegos y tareas divertidas, en las que se ría y sienta placer por vivir.
5. Grandes cantidades de amor: El niño debe sentirse amado y seguro durante todo el proceso.
Eso sí, los adultos deben cuidarse de no caer en el proteccionismo ni en la lástima.
6. Y ¿un sustituto? Lo mejor es esperar un tiempo para que el menor elabore el duelo, y después preguntarle si desea tener otra mascota en la casa. Si dice que no, es mejor no presionarlo.