22 julio

En esta edición el economista Francisco de Paula Gutiérrez pone los puntos sobre de las íes de lo que es el déficit fiscal, de cómo este gobierno desaprovechó que nuestra economía apenas estaba pegada con algunas tachuelas –no con alfileres– para hacer los ajustes necesarios.

"La nueva administración en lugar de avanzar en el proceso de ajuste fiscal desde los primeros meses en el cargo más bien tomó acciones que aumentaron su deterioro".

Hemos navegado contra la corriente y, para agravar la situación, surge ahora la idea de impulsar un proyecto para autorizar al Poder Ejecutivo a endeudarse en el exterior. Ya sabemos las consecuencias de ello: las calificadores ya no confían en la capacidad del Estado para resolver el déficit. Esto significa tasas de interés más altas para los créditos y un crecimiento acelerado de la deuda futura.

Debe leer este artículo, plantea inteligentemente el problema, lo desarrolla y nos lleva a la conclusión lógica en época electoral.

Le recomiendo también "Paisaje político", donde el politólogo Constantino Urcuyo analiza cómo ve a los candidatos de cada partido, el chance que se juegan y los puntos a favor.

En su columna semanal, Carlos Alberto Montaner descompone en sus partes la visita de Juan Manuel Santos a Raúl Castro.

"El gran error de cualquier estadista es no saber identificar a sus verdaderos enemigos", escribe Carlos Alberto en un artículo construido con una analogía con el póker, juego del cual Santos es experto.

La huelga en el Poder Judicial a favor de su régimen de pensiones tiene paralizados varios servicios. "La huelga de los empleados judiciales no es contra el patrono. Pretende presionar a la Asamblea Legislativa para que haga caso omiso de la técnica y vote según el capricho de los participantes en el movimiento", escribe Armando González, director de La Nación en su columna "Entre Líneas".

Armando propone, entonces, cómo reformar dicho régimen para hacerlo sostenible.

Fernando Durán Ayanegui, por su parte, dedica su columna a la muletilla moderna: populista.

"Retrocedimos hasta 1960, época en la que, para no dilapidar inteligencia o discernimiento, los cerebros más desquiciados del momento empleaban, como ahora se usa el de populista, el calificativo de comunista para practicar la refutación turca, que consistía en cortarle la lengua a todo el que osara opinar contra los firmanes del sultán", escribe Fernando. Léalo es un lúcido análisis.

Finalmente, Nuria Marín Raventós resalta hoy, en "Sana Crítica", el concurso literario promovido por Ageco, un éxito desde su primera edición hace 26 años.

La edición de hoy la completan Javier Solana, Luis Lara Saborío, Pablo Ureña y Víctor Hurtado, plumas de reconocida trayectoria.

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