Opinión

‘No hay nada que ocultar, nada por qué sentirnos avergonzados’

Actualizado el 06 de julio de 2008 a las 12:00 am

 ‘Algunos no están satisfechos (...) porque lo que intentan es desprestigiar al Gobierno’

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‘No hay nada que ocultar, nada por qué sentirnos avergonzados’

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Es común que los organismos internacionales, como las Naciones Unidas o el Banco Mundial, brinden a los Gobiernos cooperación para que podamos contratar a especialistas que, de otra manera, no podríamos pagar.

Este gobierno ha venido aprovechando ese tipo de cooperación, gracias a un convenio con el Banco Centroamericano de Integración Económica, cuya existencia se hizo pública desde el 2 de noviembre del 2006 en La Gaceta , y dos meses después en el periódico Al Día .

Hemos asegurado que daremos toda la información en nuestro poder a la Contraloría de la República. Nos hemos puesto a las órdenes de quien quiera investigar sobre este asunto, pero algunos no están satisfechos; ni estarán satisfechos nunca, porque lo que intentan es desprestigiar a este gobierno.

En un abrir y cerrar de ojos, algunos medios de comunicación y algunos políticos, son capaces de destruir la vida y la reputación de una persona. Una cosa es hacer periodismo investigativo, y otra muy diferente es juzgar y condenar. Una cosa es demandar respuestas a los representantes del pueblo, y otra muy diferente es faltarles el respeto. Nadie tiene derecho de hacer afirmaciones temerarias y sin fundamento sobre personas honradas. Nadie tiene derecho de poner en tela de duda la rectitud de un gobierno que ha sido transparente desde el primer día. Con la honorabilidad de una persona, o de una administración, no se juega.

Quienes así lo hacen son como el hombre que vende tiquetes en la entrada de un circo. Si no hay espectáculo, no tienen ganancias. En este gobierno no ha habido espectáculos, y es por eso que necesitan armar un circo. Yo no me voy a prestar para eso. Aunque me provoquen, no voy a desviar mi atención de los asuntos importantes del país.

Y no lo voy a hacer porque cuando este gobierno asumió el poder, encontró a un pueblo desilusionado y frustrado; un pueblo que había olvidado lo que era sentirse orgulloso y estar satisfecho. En estos dos años, uno de nuestros mayores logros ha sido devolverles a los costarricenses la confianza en sus gobernantes. Eso es lo que quieren destruir y no lo voy a permitir.

Costarricenses, no voy a permitir que ustedes pierdan la confianza en esta administración que ha triplicado las pensiones de los adultos mayores; que les ha otorgado becas a más de 120.000 estudiantes de secundaria; que ha reducido la pobreza como nunca antes; que ha retomado, después de años de abandono, la construcción de obras públicas; que ha brindado apoyo a los pequeños y medianos productores.

Quieren que ustedes pierdan la confianza en este gobierno, en su Presidente y en Costa Rica, pero no lo van a lograr, porque nos ha costado mucho llegar hasta aquí, y porque hoy más que nunca, necesitamos permanecer unidos. El mundo enfrenta una crisis energética y alimentaria que, indudablemente, nos afecta, pero nos afectará mucho más si nos desgastamos en discusiones inútiles, en lugar de atender las necesidades del país.

Soy el Presidente de la República. Ustedes me conocen muy bien. Es por eso que hoy les hablo mirándolos a los ojos, y les digo que no hay nada que ocultar, nada por qué sentirnos avergonzados.

Hoy, les digo que levantemos la cabeza con orgullo, que mantengamos la confianza, y que sigamos adelante.

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