26 julio

La huelga continuará por tiempo indefinido, dicen los empleados del Poder Judicial. Es una amenaza a los costarricenses. Si los diputados no acogen el texto de reforma de pensiones presentado por los sindicalistas del Poder Judicial servicios esenciales seguirán viéndose afectados. En su defensa de un régimen insolvente hacen a un lado el interés de la colectividad.

Ya no se puede tapar el sol con un dedo: el estudio actuarial de la UCR concluyó que el fondo de jubilaciones comenzará a comerse los intereses de la reserva del sistema en el 2029 y agotaría dichos recursos en el 2048. El régimen tiene un déficit actuarial de ¢5,36 billones. Sin embargo, los empleados de la Corte no abren los ojos. Una mayor conciencia deberían tener los funcionarios más jóvenes, para quienes, de seguir el ritmo de gastos actual en su fondo, es posible que no alcance el dinero para pagar sus pensiones.

Como dijimos ayer en el editorial, la edad de jubilación, de acuerdo con los autores del estudio, debe ser 65 años. La cotización, si se quiere determinado nivel de beneficios, debe ser del 15%. Es necesario establecer un tope a las pensiones porque el régimen no puede seguir pagando beneficios de más de ¢9 millones y las jubilaciones ya otorgadas por encima del tope deberán contribuir con la mitad del exceso.

Aun con las reformas, los beneficios superarán en mucho los del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja Costarricense de Seguro Social.

El peso de los sindicatos en esta y otras huelgas es notable. Por eso hoy, en Página Quince, el sociólogo Miguel Sobrado dedica su artículo a analizar el papel del sindicalismo que, como dice Miguel, en lugar de velar por el bienestar colectivo ha guardado silencio frente a la mala gestión pública y ese silencio le ha servido para negociar privilegios con las autoridades, dentro de una malsana operación "atolle" o de complicidad.

Para tener otro punto de vista sobre este movimiento en la Corte, debe leer a Gloria Navas en su artículo "Inaceptable huelga del Poder Judicial". Gloria concluye: "El Poder Judicial no puede legítimamente declararse en huelga porque se trata del servicio más público y sagrado que existe en nuestro régimen de derecho". Y si de sentar responsabilidades se trata, lea el texto de Armando Mayorga "Se pasaron de la raya".

Jorge Vargas Cullell dedica su columna a otro asunto de actualidad: los trilemas. Los costarricenses somos buenos para querer todo a la vez. Jorge pone un ejemplo, lo sucedido con la carretera a San Ramón. No se pierda la columna "Enfoque", da en el clavo.

El editorial de hoy se trata de la reforma fiscal: a estas alturas, el gobierno conoce la dificultad de lograr la aprobación de nuevos impuestos sin ofrecer un planteamiento convincente sobre el gasto, pero por ningún lado aparece la idea de hacer ajustes significativos en el gasto. Si le interesa, haga clic en el título "Nuevo giro de la reforma tributaria".

Nuestra edición la completan artículos de Rodrigo Alberto Carazo y Francisco Quesada, así como Cartas a la Columna. Textos también recomendados.

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