Opinión

Una visita para aquilatarla

Actualizado el 27 de agosto de 2014 a las 12:00 am

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El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, nos honró con su primera visita oficial al país, ocasión en la que destacó el liderazgo de Costa Rica en la promoción de la paz, el desarrollo sostenible y la inclusión social.

Ha sido una visita para aceptar los elogios y reconocimientos por los avances que la sociedad costarricense ha alcanzado a lo largo de décadas, pero también para aquilatar los retos que aún tenemos por delante.

El secretario general de la ONU fue recibido por el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, la primera dama, Mercedes Peñas Domingo, y como es tradicional en nuestro país, por un grupo de escolares y no por una banda militar.

El secretario general, quien viajó acompañado de su señora esposa, Yoo Soon-tack, también nos distinguió al escoger a Costa Rica para, dentro de lo posible, dedicar unos días para refugiarse y continuar sus infatigables esfuerzos por la paz en Medio Oriente y en el mundo. Esperamos que nuestro clima, nuestra exuberante naturaleza y la calidez de la gente hayan sido estímulos para retomar con más aliento su perseverante lucha.

El señor Ban Ki-moon es un amante de la naturaleza y su arribo a la Cancillería lo hizo pedaleando una bicicleta. Le acompañé en el breve pero simbólico recorrido mediante el cual el secretario general promovió el uso de sistemas de transporte más eficientes y con menor impacto en el ambiente, la salud y la economía.

Lo que somos. La visita del secretario general de la ONU nos recuerda lo que somos y el aprecio y reconocimiento internacional a nuestros logros, que en ocasiones internamente dejamos de apreciar, cuando tenemos suficientes razones para sentirnos legítimamente orgullosos. La abolición del ejército, en 1948, en momentos en que varias zonas del mundo se desangran, fue subrayada por Ban Ki-moon: “Por décadas, Costa Rica ha sido ejemplo mundial en rechazar innecesarios gastos militares. En su lugar, el país valientemente invirtió en salud y educación universal. El resultado ha sido una menor desigualdad y una mayor paz social”.

También reconoció los esfuerzos del país por poner fin a la discriminación por razones étnicas, orientación sexual, género u otras diferencias, y por promover el diálogo con los pueblos indígenas.

Elogió el tradicional compromiso de Costa Rica por el desarme y mencionó los esfuerzos del país por impulsar el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA). En setiembre, Costa Rica será sede de la V Reunión de los Estados Parte de la Convención sobre Municiones en Racimo. “Este es otro ejemplo más del compromiso de este país hacia la paz y estabilidad internacional”, afirmó Ban Ki-moon.

En las conversaciones con el señor presidente Solís y en las reuniones de las delegaciones en la Casa Amarilla, abordamos importantes temas, como reducir el impacto del cambio climático, la candidatura de Costa Rica a la reelección en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la agenda de desarrollo post-2015. Expusimos también sobre los casos que mantenemos ante la Corte Internacional de Justicia contra Nicaragua y trasladamos al señor secretario general nuestro pleno respeto al Alto Tribunal, así como nuestra aspiración de que Nicaragua respete la decisión de los jueces.

Se trató de una intensa jornada que estuvo lejos de ser simplemente una visita protocolaria . Los costarricenses tenemos muchos asuntos que, como sociedad, no hemos logrado resolver.

La pobreza es uno de ellos, pero nuestro compromiso es no quedarnos en los elogios de lo que hemos hecho bien, sino seguir profundizando nuestras históricas conquistas en desarrollo humano y tomar las decisiones para mejorar las condiciones de los habitantes.

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