Opinión

La verdad sobre el costo de la electricidad

Actualizado el 07 de agosto de 2013 a las 12:00 am

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La verdad sobre el costo de la electricidad

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No se apegan a la verdad las recientes declaraciones de la señora presidenta de la República, en cuanto a que no aprobó la Ley General de Electricidad propuesta por la Administración anterior porque implicaba cerrar al ICE.

Como presidente ejecutivo del ICE en la Administración 2006-2010, asumí la responsabilidad de integrar una plataforma política que le ofreció al país terminar con los monopolios de telecomunicaciones y seguros e impulsar una ley general de electricidad que creaba el marco jurídico necesario para incentivar las inversiones privadas en energías renovables, con el propósito de disminuir su costo para beneficio de todos los consumidores. Al igual que sucedió con la apertura bancaria, ninguna de estas acciones generó el cierre de las instituciones del Estado, sino que más bien las fortaleció.

En promedio, el costo de la electricidad se ha duplicado en los últimos cinco años y ha aumentado en un 40% durante los últimos trece meses. Los altos y crecientes costos de la energía en Costa Rica están también empezando a crear serios obstáculos para la competitividad nacional, con las consecuencias que eso conlleva como, por ejemplo, el freno al crecimiento económico y a la creación de empleo, particularmente el empleo mejor pagado. Ya estamos sufriendo una crisis de falta de trabajo. El desempleo y el subempleo son dos de los más detestables flagelos sociales.

En aquel momento, doña Laura nunca señaló ningún temor de que la Ley General de Electricidad fuera a afectar al ICE por una simple razón: porque no lo afectaba y todas las acciones del Gobierno más bien estuvieron orientadas a dotarlo de mejores instrumentos jurídicos, financieros y operativos para un accionar público más eficiente, ágil y competitivo. El fortalecimiento del ICE realizado durante el Gobierno 2006-2010 (por decreto y por ley) también fue del conocimiento de doña Laura.

¿Cómo puede alguien afirmar, tiempo después, que el gobierno anterior, del cual la presidenta fue parte, quería destruir al ICE, cuando nuestro principal reto fue siempre brindarle a esa noble institución todas las herramientas posibles para que pudiese enfrentar la apertura exitosamente? Por decreto ejecutivo, primero se le liberó de las amarras que le impedían endeudarse a fin de invertir con más flexibilidad y, posteriormente, se aprobó la Ley de Fortalecimiento y Modernización del ICE, la cual le permitió a la institución competir con el sector privado en condiciones más igualitarias.

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Hoy, gozamos de un mejor servicio de telefonía celular, con planes más competitivos y eficientes. Para quienes auguraban que el ICE iba a desaparecer, cabe mencionar que la institución ha sabido competir y mejorar sus servicios. El ICE es actualmente el operador más fuerte del mercado. Quisiera recordarle a doña Laura que el objetivo del gobierno anterior siempre fue muy claro: beneficiar a los costarricenses con más y mejores servicios a todo lo largo y ancho del país.

Si el anterior gobierno fue capaz de conseguir 38 votos en la Asamblea Legislativa para aprobar la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector de Telecomunicaciones, ¿cómo no puede doña Laura conseguir 29 votos para aprobar legislación que termine con la generación de electricidad excesivamente costosa a base de búnker y de diésel?

Se especula sobre las múltiples causas que impiden a la señora Presidenta sacar adelante proyectos de ley altamente beneficiosos y urgentes para el país, pero en lo que respecta al campo de la generación eléctrica, creo que debe agregarse una más: el temor a enfrentarse a unos pocos que no ostentan una visión superior del bien común y que, en el pasado, se manifestaron en contra de la apertura de las telecomunicaciones.

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