14 septiembre, 2015

Desde su creación, el Colegio ha estado legal y éticamente comprometido con la sociedad costarricense en la promoción de la idoneidad del ejercicio profesional de los abogados.

La sociedad costarricense requiere un ejercicio de las ciencias jurídicas de calidad, tanto en la función pública como en el campo liberal.

Nuestra profesión está llamada a contribuir en el fortalecimiento del Estado de derecho, en la búsqueda de la equidad y la justicia y a coadyuvar en la realización del derecho de acceso a la justicia.

El fortalecimiento de la labor de la Institución para verificar la idoneidad académica y deontológica de los juristas empezó hace ya varios años con iniciativas presididas por los expresidentes Juan Diego Castro y Juan José Delgado.

De forma más reciente, Érika Hernández y Gary Amador impulsaron este fortalecimiento, que culminó el pasado 8 de diciembre con el avance histórico del establecimiento del Reglamento para la Deontología Jurídica, Vigilancia y Excelencia Académica, el cual se redactó con ayuda de expertos en temas de educación y de derecho.

Adicionalmente, apoyó el proceso la International Bar Association (IBA), que es la organización de juristas y colegios de profesionales del derecho más grande y respetada del mundo.

El reglamento fue aprobado por más del 95% de los presentes en Asamblea General Extraordinaria, y con ello se introdujo la realización de una prueba integral que evalúa la preparación académica y deontológica que tienen los aspirantes a abogados.

Esta prueba se hará por primera vez el próximo 14 de setiembre y fue elaborada por un selecto grupo de juristas que conforman el Comité de Excelencia.

La evaluación tiene como fin garantizarle a la sociedad costarricense que las personas que se incorporen como abogados tendrán los conocimientos necesarios y sabrán cuáles son sus obligaciones con sus clientes y con la sociedad en general.

En una primera etapa se evaluarán conocimientos en deontología jurídica y materias básicas del derecho: constitucional, laboral, penal, civil, familia, comercial, administrativo y sus procesales.

Alto nivel. En el Colegio consideramos que quienes aspiran a convertirse en abogadas merecen acceder a una formación universitaria de alto nivel que garantice su éxito profesional y que les permita contribuir, de manera sostenible, al desarrollo de sus propias iniciativas y las del país. Por esta razón, en paralelo a la implementación del examen, hemos abierto espacios de análisis y discusión acerca de las áreas de mejora y los medios para alcanzar y sostener una calidad profesional de los abogados del país.

El Colegio ha invitado a las 29 universidades que imparten Derecho a formar parte de la Comisión Mixta de Universidades, la cual trabaja en iniciativas entorno a este tema.

Nuestro esfuerzo ha sido aplaudido por otros colegios profesionales, los cuales también se han preocupado por la preparación de sus agremiados. Asimismo, ha sido respaldado por varios votos recientes de nuestra Sala Constitucional.

Nos complace que sea nuestra institución la que propicie un debate nacional sobre la educación de calidad y la idoneidad profesional.

Por esta razón, abrimos nuestras puertas a todos los sectores para que, como lo sugirió un estimable colega, nuestro Colegio sirva de catalizador para la discusión y generación de nuevas ideas.

Tenemos la firme convicción de que la iniciativa del Colegio tendrá como resultado “elevar la barra” de la educación nacional y la formación de nuestros profesionales. Nuestro compromiso como Junta Directiva es procurar una prueba de excelencia académica totalmente objetiva y transparente que permita una valoración integral del profesional de cara al servicio que se brindará a la sociedad costarricense.

El compromiso con la calidad sigue siendo un reto. No podemos ignorar la relevancia de continuar brindando oportunidades de capacitación a las personas ya agremiadas. De manera que seguiremos robusteciendo el programa de actualización jurídica continua.

Finalmente, como lo dijo Lao Tse, un camino de mil millas empieza con un solo paso. Estamos conscientes de que aún nos quedan pasos muy importantes para consolidar esta gran reforma, así que trabajamos en aras de cumplir el mandato legal que nos impone la ley orgánica.

Eduardo Calderón Odio es presidente Colegio de Abogados.

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