21 abril, 2014

En los últimos tres años, el Estado costarricense ha hecho múltiples esfuerzos por desarrollar una agenda de crecimiento verde con Japón. Este plan piloto ha tenido réditos que dan para creer en la oportunidad de emprender gestiones similares con otros países claves en nuestro entorno diplomático y comercial.

El fundamento de este experimento ha sido, en palabras de Porter, la creación de valor compartido, o sea, de qué manera podrían Costa Rica y Japón vincular sus fortalezas para generar nueva riqueza.

Así, se identificaron diversos sectores en los cuales existía este potencial: energías renovables, transporte bajo en emisiones, tecnologías de ciudad inteligente ( smart city ), bioindustria y turismo ecológico.

El Gobierno japonés ha sido más que receptivo al respecto. Se aprobó un crédito de la Agencia para la Cooperación Internacional de Japón (JICA, siglas en inglés) para el desarrollo de tres nuevas plantas geotérmicas en Guanacaste, se firmaron dos líneas de crédito con el Banco de Cooperación Internacional de Japón (JBIC, siglas en inglés) para el financiamiento de vehículos bajos en emisiones para el transporte público y para tecnologías ecoeficientes, y se firmó un JCM (mecanismo para el intercambio de créditos de carbono), el primero que Japón ha firmado en Latinoamérica.

Si bien aún no se ha cuantificado el impacto en la reducción de emisiones que estos diversos proyectos tendrían para nuestro país, dejan claro que hay un compromiso serio y vigoroso de un socio internacional con la influencia geopolítica que tiene Japón para atender un problema tan grave como lo es el cambio climático, y que, además, nos permitiría acercarnos decididamente hacia la carbono-neutralidad, un estándar de política pública y responsabilidad social empresarial que Costa Rica procura establecer a nivel mundial.

La misma metodología utilizada en estos tres años con Japón se podría extender a otros diez países distribuidos en cinco regiones geográficas, y en los cuales Costa Rica ya tiene presencia diplomática: Corea del Sur y China en el Lejano Oriente, Australia y Singapur en el Sureste Asiático/Oceanía, Qatar e Israel en el Medio Oriente, Alemania y Noruega en Europa, y Estados Unidos y Brasil en las Américas.

El liderazgo que tiene Costa Rica al cabo de 60 años de esfuerzos en generación de energía renovable, conservación de ecosistemas y biodiversidad, y una dinámica económica a partir del turismo amigable con el medioambiente, posiciona al país como ejemplo de crecimiento verde, habiendo logrado triplicar su producto interno bruto, al tiempo que se duplicó la cobertura boscosa, todo en los mismos 30 años pasados.

En vez de esperar a que las oportunidades lleguen a nuestra puerta, debemos ir a buscarlas o, mejor aún, innovar y crearlas nosotros mismos, como ya se ha hecho.