17 marzo, 2015

En el marco del programa de regionalización interuniversitaria de Conare, las sedes regionales de la UNA, la UCR y la UNED unieron esfuerzos para desarrollar el centro de intervención pedagógica Dejando Huellas, dirigido por Ana Lorena Camacho, Premio Nacional de Educación Mauro Fernández 2014, y Nuria Mairena Rodríguez.

Esta iniciativa se convirtió en la oportunidad que esperaban cientos de habitantes guanacastecos para dejar a un lado miedos y vergüenzas, y retomar sus estudios postergados. La preparación académica tuvo un enfoque práctico e individualizado, de manera que se les inculcó a los estudiantes el esfuerzo y la dedicación como claves para alcanzar el éxito.

Durante el desarrollo de dicho proyecto (2009-2012), 1.508 personas resultaron beneficiadas, 70% de ellas mujeres. Asistieron alumnos de Upala y de los 11 cantones de Guanacaste. Decenas de discentes alcanzaron su anhelado título de bachillerato y hoy cursan estudios superiores.

Es una lástima que, por razones presupuestarias –y pese a sus resultado exitosos–, se haya cerrado este proyecto, y con él la oportunidad para que otros cientos de costarricenses retomaran sus estudios y se enrumbaran, con renovados bríos, a la consecución de sus metas personales y familiares.

Su objetivo central era: “Fortalecer la dimensión humana y educativa en los estudiantes, por medio de una acción pedagógica integral, dirigida a personas mayores de edad, quienes no han aprobado los exámenes de bachillerato del MEP en la Región Chorotega”.

Todo ello iba acompañado de un singular y personalizado apoyo académico, mediante clases gratuitas y cómodos horarios, distribuidos durante los fines de semana. Paralelamente, el proyecto le dio a la comunidad la ocasión de su crecimiento integral, por medio de encuentros culturales y deportivos semestrales, así como atención psicopedagógica.

La sistematización del proyecto se encuentra plasmada en el libro Dejando huellas: la esperanza continúa (2013). Este texto abre luz sobre la experiencia pedagógica desarrollada durante cuatro años, como una opción educativa digna de ser implementada en diversas zonas geográficas costarricenses, donde el rezago y la deserción campean.

Por tal razón, complace que la sede de Guanacaste de la Universidad de Costa Rica retomará dicho proyecto, con el nombre Prepárate para Triunfar.

Raziel Acevedo, director de la sede, y Ana Lorena Camacho, coordinadora de Educación, estarán al frente. Su presencia da garantía de compromiso y mejoramiento comunitario, con el norte del crecimiento individual. Sabemos que la iniciativa redundará en los contextos sociales menos favorecidos, ávidos de otra oportunidad para retomar sus estudios, alcanzar su bachillerato y dirigirse hacia otros estadios, no necesariamente inalcanzables, que el ser humano añora siempre.

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