Daniel Oduber recibió ¢1 millón del narcotraficante norteamericano Lionel Casey Brother

 14 junio

El jueves 27 de abril la Asamblea Legislativa, con rapidez inusual y ante el silencio de quienes debían hacer pública su oposición, aprobó declarar benemérito de la patria al expresidente de la República Daniel Oduber Quirós. Esto se logró en un quinto intento de distintas fracciones del Partido Liberación Nacional, después de cuatro rechazos en anteriores legislaturas.

¿Por qué fue todo tan atropellado? Era necesario hacerlo rápido, pues la opinión pública podía levantar su voz para exigir que se mantuviera la dignidad de la declaratoria. Esta fue la razón por la cual los anteriores proponentes del benemeritazgo de Oduber tuvieron tanto fracaso a lo largo de los años.

La prueba. De Daniel Oduber se decían muchas cosas, la gente se preguntaba de dónde había salido su repentino gran capital, pero todo esto basado en conjeturas; lo que sí fue comprobado por la Comisión de Narcotráfico 1986-1990 fue que Oduber solicitó en nombre del Partido Liberación Nacional al narcotraficante –así sindicado por el gobierno norteamericano– Lionel Casey Brothers una contribución para los gastos de la campaña de 1986.

El norteamericano entregó la suma de un ¢1 millón (unos $20.000 de la época) y pidió a cambio que se le emitiera un recibo, el cual Oduber hizo en una tarjeta personal. Su compañera tomó el recibo que el expresidente había entregado a Casey por el dinero, le sacó una fotocopia y se la envió al entonces ministro de Gobernación, Antonio Álvarez Desanti. Él –como si le quemara las manos– la envió a la Comisión de Narcotráfico de la Asamblea Legislativa. Así es como sus miembros se enteraron de esta relación entre Oduber y Casey.

A la Comisión ya habían llegado una serie de denuncias de las andanzas de Casey en Guanacaste, y como resultado de las investigaciones se encontró que tenía cuentas pendientes por traficante de drogas en Estados Unidos, lo que resultó en su detención por parte de las autoridades costarricenses.

La Comisión estableció que el dinero solicitado por Oduber nunca llegó a las arcas del Partido Liberación Nacional. Es más, la comisión indagó sobre si ese dinero se gastó en Guanacaste durante la campaña y habló con el compañero diputado Antonio Tacsan Lam, quien había sido tesorero de campaña para la provincia. Así, con una sonrisa maliciosa, contestó que Oduber no había entregado ninguna contribución en especie o en efectivo. “Daniel nunca daba nada, solo pedía”, agregó.

Hecho comprobado. El informe fue votado por unanimidad en la Comisión. En esta, Liberación contaba con tres representantes de gran valía, incluso dos de ellos fueron candidatos a la presidencia de la República y el tercero, vicepresidente.

Comprobado por la Comisión lo que se ha relatado en su informe, esta solicitó a Oduber devolver el millón de colones a Casey y que no ocupara ningún puesto dentro del partido.

La Asamblea votó el informe de la Comisión con la gran mayoría de votos a favor. El doctor Óscar Arias, entonces presidente de la República, ordenó cumplir con lo que ahí se solicitó al Ejecutivo. Los diferentes medios de comunicación felicitaron la valentía del proceso y, por último, el Partido Liberación Nacional suspendió a Oduber, y meses más tarde, en una conmemoración partidaria, le impidió hacer uso de la palabra.

Como en la Asamblea Legislativa actual hay un sinnúmero de candidatos y precandidatos (y una precandidata) a la presidencia, consideramos indispensable que se manifiesten si están en contra del dictamen de la Comisión 1986-1990, en contra del castigo que Liberación impuso hace ya varios años. Y que si por esto favorecen que se le haya dado ese extraordinario honor a un hombre altamente cuestionado.

Costa Rica merece tener respuesta, en especial las personas jóvenes. Deben contestar si Daniel Oduber Quirós, con su historial, merece el más alto honor que la patria puede dar y si su ejemplo es uno que la juventud debe emular.

Los autores fueron miembros de la Comisión de Narcotráfico 1996-1990.