6 julio, 2015

Recientemente, falleció el investigador literario Benedicto Víquez Guzmán (1943-2015), quien hiciera una brillante carrera como docente en la Universidad de Costa Rica y, en particular, en la Universidad Nacional. En esta última institución ocupó, además, varias posiciones de dirección. Autor de diversas publicaciones sobre literatura costarricense, Benedicto también era propietario de la librería Bazar La Fe, ubicada en la ciudad de Alajuela.

En los últimos años, Benedicto se dedicó a la elaboración de un trabajo monumental: un catálogo de los novelistas costarricenses organizado según criterios generacionales, en el que combinó información de los autores y de sus novelas con el análisis de dichas obras.

Se trata del primer esfuerzo exhaustivo y sistemático de este tipo realizado en el país. Aun quienes se crean familiarizados con la novelística nacional, encontrarán en tal texto datos nuevos y sorprendentes, y perspectivas novedosas y, a veces también, controversiales.

Dicho catálogo, aún inédito, debería ser publicado a corto plazo, ya que está destinado a convertirse en un material indispensable de consulta para los investigadores especializados en el estudio del pasado literario de Costa Rica. Además, por su carácter de diccionario, sería útil también para los profesores y alumnos de la segunda enseñanza.

Con este trabajo, que constituye uno de sus principales legados intelectuales, Benedicto sentó las bases para que la novelística costarricense pueda empezar a ser aprehendida desde una perspectiva global y en toda su complejidad, variedad y riqueza.

Iván Molina Jiménez es historiador.