Opinión

Una tarea pendiente: regulación del mercado del gas licuado

Actualizado el 11 de febrero de 2013 a las 12:00 am

Se debe fiscalizar que los cilindros colocados en el mercado cumplan con las normas de seguridad

Opinión

Una tarea pendiente: regulación del mercado del gas licuado

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ante los lamentables hechos ocurridos con las explosiones de cilindros de gas en sodas de Alajuela y San José, el primero de ellos, que cobró la vida de tres personas, ha puesto en la mesa de discusión un problema urgente de atender desde el punto de vista normativo; esto es la regulación del mercado de gas licuado.

La urgencia de tomar decisiones se evidencia en las estadísticas registradas. En el último año, las emergencias atendidas por fugas de gas en cilindros aumentaron un 40%. Las cifras de los últimos seis años, son más alarmantes.

En el periodo del 2006 al 2011 se han presentado un total de 8.423 casos de emergencia, así como un total de 234 incendios en el 2010. Solo en lo que llevamos de este año se han atendido más de 500 llamadas de emergencia relacionadas con fugas de gas.

En medio de esta situación y el dolor de las familias afectadas, es imperativo fortalecer la reflexión y la actitud proactiva, en particular desde el seno de la Asamblea, que conduzca a la aprobación de una normativa que subsane los vacíos legales que existen. A pesar del decreto que emitirá el Gobierno de la República, se requiere una ley como medida sostenible de largo plazo que establezca la responsabilidad de las partes y contribuya a garantizar el bienestar de población.

Tanto la empresa privada y el Gobierno deben asumir el papel protagónico como responsables de avalar y fiscalizar que los cilindros colocados en el mercado cumplan con las normas de seguridad requeridas.

El problema con la ley actual es que nadie se hace responsable por el mantenimiento de los cilindros una vez que salen de las plantas, además que no definen medidas que permita identificar la empresa responsable de colocar el producto en el mercado.

La utilización del gas por parte de 475.000 familias, así como su utilización en la parte comercial, nos debe obligar a tomar decisiones prontas y no permitir que otras personas sean afectadas. Legislar con responsabilidad es tener claro lo que la sociedad demanda y necesita para mantener su equilibrio y se le garantice su bienestar integral. Este es un precepto ineludible en la gestión legislativa.

PUBLICIDAD

La preservación de la vida humana, como la garantía de la seguridad, no es mesurable. El costo económico que represente para las empresas e inclusive para el Gobierno en la toma de medidas que favorezcan la seguridad, no debe ser impedimento para que se hagan los ajustes necesarios.

Es importante dar una discusión pronta y concienzuda al proyecto presentado por el Cuerpo Nacional de Bomberos y cuyo proponente es el compañero de fracción, Víctor Hugo Víquez, el cual fue discutido y aprobado en la Comisión de Asuntos Económicos y está en agenda del plenario, desde julio del año pasado.

Por todo lo anterior y ante la coyuntura que se presenta, insto respetuosamente a todos y a todas a reflexionar sobre el tema y poner nuestro grano de arena en resolver un problema que hoy ocasiona el luto de familias costarricenses y que esperamos no se tenga que repetir para que tomemos una actitud proactiva en pro del bienestar y la seguridad de la población.

  • Comparta este artículo
Opinión

Una tarea pendiente: regulación del mercado del gas licuado

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota