26 mayo, 2016

En 1910, Chanel Modes impulsó la revolución de la moda. Con sus diseños, Coco Chanel desató la silenciosa lucha contra los vestidos de corsé. Su estilo se empeñó en promover que la elegancia debe ser simple, discreta y nunca incómoda.

En 1912, el tradicional vendado de pies a las niñas chinas, con el que se buscaba evitar su crecimiento, fue prohibido. La práctica no alcanzaba a las niñas pobres porque el arco del pie totalmente deformado les habría impedido trabajar. Las niñas de clase alta tan solo aspiraban a tener un marido que las mantuviera y en ellas, el “pie de loto” se consideraba sexualmente atractivo y su práctica les moldeaba “favorablemente” el carácter, ¡aprender a soportar el dolor y no quejarse!

El año pasado, en el Festival de Cannes, impidieron el ingreso de varias mujeres que se presentaron con tacón bajo o zapato plano.

Discriminación. Recientemente, la británica Nicola Thorp –que debía trabajar nueve horas diarias de pie caminando de un lado a otro– se presentó a su trabajo con zapatos planos y fue despedida, pues la empresa de Londres exigía en su código de vestimenta que las mujeres usaran tacones de 5 a 10 centímetros, lo que no incluía a los varones en los mismos puestos laborales.

Tras su despido, ella emprendió una “campaña de petición parlamentaria” para declarar ilegal que las empresas exijan a sus trabajadoras el uso de zapatos de tacón alto. En pocas horas, consiguió más de 30.000 firmas y ahora el Gobierno deberá pronunciarse al respecto.

Más aún, el 12 de mayo pasado, superó las 100.000 firmas, con lo que deberá darse también un debate parlamentario sobre los códigos de vestimenta.

Tendencia saludable. “Es el fin de una era: Victoria Beckham está cambiando sus tacones por zapatos planos”, fue el titular de Harper's Bazaar, revista de “moda, belleza y tendencias”, el pasado 24 de febrero.

Victoria declaró a The Telegraph que no puede llevar más tacones; por lo menos no mientras trabaje. “La ropa debe ser simple y cómoda”, afirmó.

Y de nuevo, en la edición de este año del Festival de Cannes, Julia Roberts se quitó sus zapatos y caminó por la alfombra roja ¡descalza!

Igual que los pies de loto y los trajes de corsé, los tacones son una visión cultural de qué es elegancia o buen vestir en un momento dado. Demostrado que estas prácticas culturales son dañinas para la salud, es posible pensar que estamos a poco de superar la era del tacón.

Hoy, quitarse los tacones es quitarse la responsabilidad del vivir por apariencias y, sobre todo, asumir estilos de vida saludables, con una moda tan vieja como la de Chanel o tan reciente como la de Beckham: simple y cómoda.

La autora es odontóloga y salubrista pública.