23 junio, 2014

“A nuestro pueblo llegó un humilde genio, un noble galeno, sin perjuicio necio, al hombre del pueblo, al peón o enfermero, brindándole siempre su corazón puro, un hombre sincero, porque su mayor orgullo era ser igual a ellos” (canción-homenaje al doctor Juan Guillermo Ortiz Guier).

El legado del Dr. Juan Guillermo Ortiz Guier no se puede perder, no solo como eminente y visionario médico, sino por su profunda entrega humanitaria. Con el apoyoy abnegada entrega caritativa de su esposa, nuestra recordada doña Virginia, abrió las puertas de su hogar a los más humildes yenfermos y pusieron en práctica a través de su vida la verdaderasolidaridad humana, precisamente lo que nos pide con sabiduría el papa Francisco: entrega, amor al prójimo y la solidaridad que muchos han olvidado.

El Dr. Ortiz Guier es el precursor de un legado tan importante como el “Hospital sin Paredes”, y la promoción de la salud a través de los “Puestos de Salud” que dieron origen, más tarde, a los Ebáis. Creo, como dice el papa Francisco, que la salud, la prevención y la promoción deben ir a las calles y a las casas.

Participación comunal. Con este pensamiento, el galeno creó un modelo de atención integral en salud, donde llegaban a nutrirse médicos y técnicos de diferentes países del mundo. La mejoría en los índices desalud de los pacientes y su calidad de vida llamó la atención de la comunidad médica internacional. Por, ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) le otorgó a este humilde médico costarricense el Premio Mundial en Atención Primaria.

Como profesional de la salud quiero agregar que el Dr. Ortiz Guier contó con un excelente equipo de trabajo, de gran mística (médicos, enfermeras, trabajadores sociales, responsables de salud) y lo fundamental: la participación de lacomunidad, lo que hasta ahora no han logrado los Ebáis con laCCSS.

Me llena de esperanza saber que el Colegio de Médicos, diversas organizaciones sindicales, profesionales independientes de gran valía y organizaciones comunales a nivel nacional están cuestionando la privatización delos Ebáis, de salud, los cuales son el primer nivel de atención de la población, pilar fundamental de la salud de nuestros habitantes. No debemos permitir que se privaticen los Ebáis, la salud no es una mercancía más. Es relevante e histórico que San Ramón fue la cuna de la atención primaria con el Dr. Ortiz Guier.

El Dr Ortiz fue invitado por 57 países del mundo a sembrar la semilla del “Hospital sin Paredes” para nutrirse de su sabiduría.Como manifestó el exdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Dr. Melvin Fernández, en 1999: “Este programa del Dr. Ortiz, no solo derribó paredes, sino fronteras; también trajo beneficio a la comunidad internacional. Costa Rica debeestar orgullosa”.

Defendamos su legado. Es nuestro, es de los costarricenses.

Etiquetado como: