12 junio, 2015

Con gran preocupación leí el reportaje de la periodista Alejandra Vargas, “¿Prejuicio o imprecisión? Técnicas de reproducción en la mira”, publicado el domingo 24 de mayo, en el que se cita al Dr. Ariel Pérez, quien manifestó: “Debemos trabajar para que la población costarricense sea consciente (…) de que tener gemelos o trillizos es una bendición, no un problema”.

Con todo respeto, esta aseveración se aleja de los conocimientos científicos actuales. No es lo mismo un embarazo gemelar gestado naturalmente que por reproducción asistida. No debemos permitir que la inexactitud científica manipule a la opinión pública, por las razones que expondré seguidamente.

Revistas médicas de renombre, tales como Molecular Human Reproduction 2013, Human Reproduction 2011, Pediatrics 2013 y 2006 y otras, documentan que tanto los partos múltiples naturales como los que son producto de reproducción asistida tienen un mayor riesgo de morbimortalidad materna y fetal.

Asimismo, está documentado que al compararse embarazos únicos producto de fecundación natural con los que son por técnica de reproducción asistida ( in vitro ), los segundos registran mayor riesgo de bajo peso al nacer, nacimiento prematuro, ser pequeños para la edad gestacional y malformaciones congénitas ( Seminars in Fetal and Neonatal Medicine, 2014).

Los centros de mayor experiencia en el mundo procuran en la actualidad la “transferencia única de embrión” y no la “transferencia de múltiples embriones. Se ha demostrado que en casos de “transferencia única", tanto la madre como el recién nacido tienen un pronóstico similar, aunque no exactamente igual, a un embarazo único por fecundación natural.

Cambios epigenéticos. Cambios importantes de tipo epigenético se han registrado y documentado científicamente, producidos por la manipulación de los gametos (espermatozoides y óvulos) y embriones. Sería de mayor profundidad discutir sobre la serie de fenómenos epigenéticos, que se reflejan en cambios en la expresión clínica del individuo sin haberse alterado la parte fundamental genética del embrión.

Estos trastornos que van a afectar a las personas también serán heredados en las siguientes generaciones. Un ejemplo de un trastorno descrito es el de Beckwith-Wiedemann (niños grandes con malformaciones en lengua, hernia de ombligo, orejas malformadas y problemas de hipoglicemia neonatal) ( Journal of Assisted Genetics , 2009).

Inseminación artificial. A pesar de que la inseminación artificial ha sido práctica frecuente desde hace muchos años, la ciencia no exime de riesgos a la madre gestante o al niño por el uso de la técnica de estimulación ovárica.

La estimulación ovárica agresiva puede tener efectos sobre los óvulos mismos, y altera los patrones de expresión de los genes (trastornos en la metilación) ( J.Human Reprod Sci. 2014).

Colegio de Médicos. El Colegio de Médicos y Cirujanos en una publicación del 27 de mayo del 2015 en este mismo medio de comunicación, emitió un comunicado sobre la inseminación artificial, pero quedó en deuda con la población al no profundizar en los posibles efectos colaterales del uso de esta técnica.

Es fundamental que las normas que establezca dicho cuerpo profesional sean acatadas en su totalidad por los médicos especialistas en el campo. Cuando un profesional médico presente el documento de consentimiento informado a la pareja que desee someterse a una técnica de reproducción asistida, debe ser obligatoria la discusión detallada de las normativas, además de los pros y los contras del procedimiento.

Creo que la situación de emergencia de salud, producida en Costa Rica por la práctica no regulada de las técnicas de reproducción asistida, tanto desde el punto de vista de salud como de las repercusiones económicas e institucionales, nos lleva en forma urgente a plantear una amplia discusión para regular esta práctica y, si fuera del caso, que se aprobara el continuar con las prácticas, se debería protocolizar en forma muy estricta y con un alto contenido científico, cada uno de los pasos necesarios para la aplicación segura de las técnicas de reproducción asistida.

Centro de reproducción asistida. Considero de suma importancia la creación de un único centro de reproducción asistida nacional, que deberá ser dirigido por el personal de la más alta preparación, que sea comparable con aquellos centros que en estos momentos se consideren con la máxima autoridad en el campo.

Finalmente, no estaría de más mencionar que a este centro tendría acceso, en forma democrática, toda la población de parejas con problemas de subfertilidad y no únicamente aquel sector de la población con mayor poder adquisitivo.

Será fundamental que dicho centro establezca protocolos claros para todas las intervenciones clínicas. Se deberá contar con un registro clínico electrónico detallado de cada paciente para dar seguimiento a corto y largo plazo tanto a la madre gestante como al hijo.

Solo así tendremos una mayor capacidad para planificar los recursos y valorar las necesidades que nos permitan hacer frente a situaciones como las que se vienen presentando en los últimos años.

Debemos recordar que en esto de la reproducción humana nos estamos atreviendo a manipular la vida con nuestras manos, y en este creciente desarrollo de la ciencia no nos es permitido escalar con la filosofía de “hacer experiencia”.

Si respetamos la dignidad del ser humano y buscamos excelencia, no nos podemos permitir cometer el más mínimo error. La rigurosidad científica, la ética y un estricto apego a lo moral es lo que debe guiar nuestro quehacer médico.

El autor, Rolando Vargas Arrea, es médico pediatra.