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El regreso

Actualizado el 04 de octubre de 2012 a las 12:00 am

Los resultados de esta indolencia son enormes molestias a vecinos, peatones y conductores

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La película de Hernán Jiménez me pareció extraordinaria; aun cuando todos hemos tenido sensaciones y experiencias parecidas a las que presenta Hernán, es él quien les dio sentido integrador, provocando diversas reacciones en el auditorio, reacciones que perduran varios meses por su hondo calado.

Siguiendo la misma línea crítica, quiero decir que a pesar de los ríos de tinta utilizadas para denunciar el mal estado de las calles en general, no se ha avanzado suficiente, lo cual indica que en Costa Rica la denuncia no produce resultados y esto es sumamente grave para la salud de nuestra democracia e institucionalidad.

Pero además de que las calles no se arreglan, cuando se hace, se hace increíblemente mal; generalmente existe alguna fuga de agua, pero no se resuelve, sino que después de un trabajo chambón, que tarda semanas o meses, se van tapando lentamente los huecos, con la inevitable congestión de vehículos e irritación de los conductores.

Cuando finalmente se termina el trabajo, pocos días después la calle nuevamente está casi intransitable porque la fuga la está destruyendo y ahora Acueductos y Alcantarillados, que interviene tardíamente, termina de romperla para resolver la fuga; pero esta otra operación no se lleva a cabo rápidamente, sino que poco a poco, con periodos largos en que no se trabaja.

Y uno se pregunta a qué se debe esta forma tan chambona de trabajar. ¿En qué no existe la menor planificación o coordinación? ¿No existe supervisión? ¿Y cómo es que después de tantos años de quejas y denuncias, las autoridades correspondientes no sienten verguenza?

Los resultados de esta indolencia son enormes molestias a los vecinos, a los peatones y a los conductores, más pérdida de tiempo y dinero para todos.

En otros países hemos visto que las reparaciones a las vías se hacen casi siempre en una sola noche y al día siguiente todo ha quedado resuelto con absoluta limpieza y eficiencia, utilizando equipo y personal normales; es decir, no se trata de emplear maquinaria o personas extraordinarias. ¿Por qué entonces, en nuestro país no puede hacerse lo mismo aunque se tomaran dos o tres días más?

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No hay duda de que tenemos un grave problema de irresponsabilidad de las autoridades de gobierno y de municipalidades involucradas en este penoso asunto; la impresión que queda es la de una gran farsa con elementos de corrupción disfrazados de ineficiencia, que no sucede únicamente en este caso de los huecos en nuestras calles, sino que lamentablemente en la actividad cotidiana de prácticamente todas las instituciones; porque esto se parece a las citas a largo plazo en la CCSS, los meses que deben pasar para obtener un permiso o una Asamblea Legislativa paralizada por un solo diputado.

El Estado costarricense está dando algunas muestras de Estado fallido y eso es enormemente preocupante; es hora de pasar de las denuncias a sentar responsabilidades penales; de las palabras a las decisiones valientes, porque eso está esperando la mayoría de ciudadanos.

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