7 mayo, 2014

El pasado 22 de abril, el periódico La Nación , en su editorial “Importación de electricidad”, hace afirmaciones sobre Recope y el gas natural que no responden a la realidad y que, por lo tanto, son necesarias de aclarar a la opinión pública.

Para mayor información de los lectores de este medio, es necesario dar a conocer que Recope antes que oponerse a la importación de gas natural (LNG, por sus siglas en inglés), apoya, comparte e impulsa las iniciativas promovidas por el Gobierno para lograr la incorporación de este insumo a la matriz energética nacional como energía alternativa.

Demanda potencial. Entre otras acciones, se planteó una estrategia de importación sobre la base de los resultados del estudio Perspectiva sobre el potencial uso del Gas Natural en Costa Rica, contratado a la compañía SNC - Lavalin y Enerchem Tek, Inc. Dicha estrategia propone la construcción de una terminal de recibo y gasificación con tecnología de punta y con posibilidades de crecimiento modular, y cubre las etapas más importantes del horizonte del proyecto.

De acuerdo con el estudio citado, los dos sectores de demanda más importantes para el aprovechamiento de este combustible son transporte y generación térmica, mientras que las industrias serían el tercer sector beneficiado .

Para el logro de los objetivos planteados, se necesitaría como mínimo importar 200.000 toneladas de gas natural por año. Por ello, se recomienda que el ICE se comprometa a consumir 100.000 toneladas al año, como mínimo; y Recope, 70.000toneladas, que aprovecharía en su propia planta de refinería, con un restante de 30.000 toneladas para colocarlas en otras industrias del país.

Recientemente, en declaraciones dadas a un medio nacional, el presidente del ICE, Teófilo de la Torre, descartó el uso del gas natural para la generación eléctrica. Al parecer, dicha entidad por ahora concentra sus esfuerzos y capacidad financiera en la construcción de plantas hidroeléctricas, mientras que el país también tiene que definir el futuro de la nueva planta de refinería.

Por otra parte, Recope y el Minae, desde hace meses, abrieron la posibilidad de que los industriales puedan importar directamente el gas natural en isotanques, especializados para el transporte de líquidos como el combustible. Esto, por supuesto, encarece su costo, pero es una posibilidad para avanzar en este camino mientras la empresa se prepara para brindar el servicio de abastecimiento a un precio más bajo.

Licitación desierta. El año pasado, por iniciativa de la Cámara de Industrias, se conformó una comisión público-privada para estudiar la posibilidad de hacer una primera compra y cubrir las necesidades de algunos industriales, cuyo consumo e instalaciones hacen posible laincorporacióndel LNG en sus procesos de producción.

Fue así como se sacó la primera licitación que, lamentablemente, se debió declarar desierta, ya que el precio ofertado superó las expectativas de los futuros consumidores.

Este tema del gas natural está, también, considerado en el Plan Integral de Combustibles y Asfaltos, que incluye una serie de inversiones para importarlo, almacenarlo y distribuirlo.

Por tanto, el editorialista de La Nación no lleva razón al decir que Recope se opone a la importación de gas natural por parte de terceros, como tampoco es cierto que nuestros proyectos de modernización estén en un punto muerto.

Recope avanza en la ampliación y modernización del muelle petrolero, la construcción del Sistema de Almacenamiento de Gas Licuado de Petróleo (Sagas), y aumento de la capacidad en inventarios que contempla la construcción de ocho tanques en diferentes planteles.

Estos y otros proyectos muestran que Recope sigue creciendo para estar preparados para atender la demanda futura del país, sin dejar de considerar la incorporación de energías alternativas.