No hay suficiente tiempo para desarrollar los programas como lo plantea la reforma

 4 septiembre, 2016

No todo cambio en el sistema de evaluación es bueno o necesario, máxime cuando es el resultado de ideas de unos cuantos que poco o nada conocen de la realidad del aula.

Hace unos cinco años se anunciaban con exagerado optimismo los cambios en la llamada reforma matemática, y se le comunicaba a la población costarricense la buena noticia de que ahora sí se enseñaría matemática de una manera innovadora, práctica y cercana al estudiante, poniendo en entredicho lo que ya hacíamos los educadores a diario en las aulas.

Aun así, se le dio la oportunidad a esta reforma educativa. Muchos asistimos a las capacitaciones y nos capacitamos por diversos medios. Sin embargo, la realidad del tiempo con el que contamos para desarrollar la clase fue opacando tan bondadosas ideas plasmadas en poco más de 500 páginas del programa de estudios.

En su momento, la asesora de Matemática de Alajuela, en el marco del Congreso Internacional sobre Enseñanza de la Matemática Asistida por Computadora (Ciemac), que tuvo lugar en Cartago, fue vocera de lo que ya muchos de los docentes comentábamos: no hay suficiente tiempo para desarrollar los programas, tal como lo plantea la reforma.

Pruebas obsoletas. Este año los estudiantes se enfrentan a las pruebas de bachillerato, que siguen siendo cerradas y obsoletas. Dan como innovación un apartado de respuesta corta, que no es otra cosa que una pregunta de selección única sin opciones. Esa es la gran innovación que construyeron durante estos cinco años de trabajo.

Y por si esto fuera poco, a tan solo un mes de los exámenes en los colegio técnicos, aun no hay un comunicado oficial de cómo será esa evaluación. Los estudiantes ya están concluyendo su año y no tienen idea de lo que enfrentarán en esta prueba. Como siempre, los técnicos serán los conejillos de Indias.

Como otro detalle, en febrero de este año el MEP envío una circular donde indicaba cuáles serían las habilidades y conocimientos por desarrollar en duodécimo. Dos semanas después, notaron el grave error y cambiaron el programa de transición, cuando ya muchos estaban trabajando en el anterior.

Espero que los estudiantes no terminen pagando las malas decisiones de los que supuestamente dirigen los caminos de nuestra educación.

El autor es profesor de matemática.