25 octubre, 2014

Iván Molina, en su artículo “El libre juego de la irracionalidad” ( La Nación , 22/10/14) se refiere al mío, “El novum en la ciencia ficción costarricense”, aduciendo que yo deslegitimo la pseudo-ciencia ficción costarricense (PCFC) por su vínculo ideológico con el neoliberalismo y evitando considerar que, dentro de la historia de la literatura costarricense, tal artículo es la primera aproximación megatextual sobre esto que, fallidamente, se ha llamado “ciencia ficción costarricense”.

Mi artículo lo que establece es que, con una bibliografía de 40 textos citados, tanto por autores de izquierda (Darko Suvin) como de otras perspectivas (Istvan Csicsery-Ronay), existe la necesidad dentro de la ciencia ficción de relacionar, en un proceso de acción recíproca, la tecnología con el novum . Es decir, no basta con creer (como afirma la PCFC) que la simple presencia de elementos tecnológicos en un cuento lo convierten en ciencia ficción.

Al contrario, lo importante es que la tecnología en una relación causal dialéctica permita, junto a otros elementos, definir un novum , o sea, una situación totalmente alejada del contexto de escritura del escritor, donde se exprese un mundo diegético, producto de la alienación ( Entfremdung ), que permita una extrapolación de los factores políticos pertenecientes al contexto de escritura, con el fin de producir un efecto cognitivo que se refleje como una praxis transformadora.

La ciencia ficción es una práctica política, con ciertos requerimientos técnicos y teóricos, que implican el manejo de un conocimiento científico lo más profundo posible, por lo que no se puede pretender, como en Señora del tiempo (2014), de Laura Quijano, que el simple uso de recursos lingüísticos, como nanomédicos u otros, sea suficiente para hacer de eso un texto de ciencia ficción. El problema, entonces, con la PCFC no es que se ligue al neoliberalismo, sino que su visión reaccionaria le impide a esta plantear un mundo alternativo, un novum .

Con el razonamiento que yace en la PCFC, no hay posibilidad de diferenciar entre un texto de ciencia ficción y otros tipos de literatura. Si semióticamente viéramos las pinturas prehistóricas, en las que se pintan hombres con lanzas cazando, en unión con el pensamiento de la PCFC, esto sería ciencia ficción, ya que hay un empleo de tecnología ligada al contexto de emergencia del texto, o sea, lanzas, y, además, no habría una visión contestataria del mundo del autor de la pintura.

Lo más preocupante es que esta PCFC no solo no es ciencia ficción (ni en el sentido de la Hard Science-Fiction o de la Soft Science Fiction ), sino que los textos de este grupo son poco elaborados, con una narrativa pesada, que cansa al lector, y plagada de lugares comunes. Así, cuando se lee Señora del tiempo , se ven, una y otra vez, los mismos recursos que repetidamente se utilizan dentro de la PCFC. ¿Falta imaginación y talento?

Yo no descalifico la PCFC por su vínculo con el neoliberalismo, sino por su falta de apego a los requerimientos megatextuales de la ciencia ficción (ellos se descalifican solos). La referencia al neoliberalismo lo que permite es explicar por qué, a pesar de que esos textos de la PCFC no son ciencia ficción, se comercializan como tales. Es decir, se da una explicación socio-económica del fenómeno, que permite acceder a los procesos de legitimación (a la caja de Pandora) que se ocultan tras la PCFC.

Yo entiendo que la PCFC esté molesta por mi artículo y que ahora quieran atacar con un texto plagado de falacias ad hominem y ad populum (alguien debería matricular el curso de lógica formal de la UCR), que hacen del alegato de Molina una gran falacia ad misericordiam , pero esto no evitará que los textos de la PCFC sigan siendo de muy mala calidad. Lo que cabe, entonces, para la PCFC es un replanteamiento de su trabajo. ¡Don Iván, hay que leer! La ciencia ficción no es el producto de las ocurrencias narcisistas de alguien, sino que es hacer ficción de la ciencia. Ergo , hay que saber de ciencia y de las posibilidades de desarrollo de esta para escribir ciencia ficción.

Guste a quien le guste, la PCFC no es más que una literatura panfletaria de carácter neoliberal, sin pies ni cabeza para llamarse ciencia ficción.

¿Será que alguien anda tras un premio nacional de literatura, de esos que dan sin un merecimiento real y que se otorgan solo por cuestión mercadotécnica y/o política?

¡Argumenten! La cuestión no se resuelve llorando.

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