La metáfora de los cristales que utiliza el BCR en la publicidad cae en el lenguaje infantil

 2 diciembre, 2015

Banca Kristal es una preocupante propuesta. Su eje central, el crédito de consumo, con tasas de interés muy poco competitivas, no incentiva financieramente a las mujeres, sino que las encasilla en aquellas actividades que la sociedad más tradicional y el Banco de Costa Rica consideran “propio” de ellas.

Es un mecanismo para que las mujeres aumenten y financien su consumo, pero les cobra igual o más que lo ofrecido por otras entidades financieras.

Es un concepto de banca estatal que olvida a las mujeres reales: a las empresarias, a las productoras agropecuarias, a las desempleadas que necesitan asesoramiento, técnico y financiero para iniciar un negocio. En otras palabras, es una Banca para “mujeres de cristal”.

El concepto del Banco de Costa Rica no pretende bancarizar a las mujeres que están fuera del sistema financiero, sino premiar a aquellas que ya lo están para incentivarlas a comprar más y, por lo tanto, a mayor endeudamiento pagando altas tasas de interés.

La metáfora de los cristales que utiliza la estrategia publicitaria cae en un lenguaje casi infantil, que insulta a las mujeres en su intelecto, pues las anima a ganar “cristales” en lugar de ofrecer directamente dinero, puntos para compras, acciones o mejores tasas de interés.

Fueron gastados ¢5.000 millones fueron gastados en Banca Kristal. No es poca cosa: pudieron ser invertidos en 2.000 o 3.000 créditos, a razón de entre ¢1 millón y ¢2,5 millones para fortalecer o iniciar negocios, o invertir en la producción agropecuaria.

Fueron ¢5.000 millones que bien habrían servido para 200 soluciones de vivienda de ¢25 millones cada una para mujeres de clase media baja y baja.

Pero ¢5.000 millones en parafernalia palo rosa, cajeros, dibujitos entretenidos, decoración, castillos de Barbie y en una estrategia que pasa a las mujeres de “no complicadas a mujeres de cristal”, en nada se relacionan con las necesidades financieras de decenas de miles de mujeres cuya necesidad es de oportunidades en igualdad, incentivos financieros diferenciados para el ahorro, apoyo para el negocio y recursos productivos para invertir, así como créditos para vivienda en condiciones favorables para quienes son cabeza de familia.

Es una buena idea del Banco de Costa Rica abrir una línea de trabajo rentable como negocio dirigido a las mujeres; sin embargo, debe modificar el rumbo de la estrategia, debe dirigirla a las necesidades financieras y a bancarizar a las que están fuera del mercado. De esta manera se deja atrás una propuesta encasillada y estereotipada para mujeres de cristal.

La autora es diputada por el Partido Acción Ciudadana (PAC).