Por: Armando Mayorga 10 noviembre, 2016

Una decisión de la Universidad de Costa Rica (UCR) se convirtió ahora en un problema matemático. Resulta que a uno le sumarán uno, y serán dos, cuando lo ideal era simplificar, y dejar todo en uno.

Sin embargo, la UCR dispuso lo contrario y, a partir del 2017, tendrá dos carreras para la educación en Matemáticas. Una, la de siempre, es la carrera de cinco años de Enseñanza de la Matemática, en la Escuela de Formación Docente de la Facultad de Educación. Y, a partir del año entrante, adicionará la carrera de Educación Matemática, desde la Escuela de Matemática en la Facultad de Ciencias.

La lógica matemática habría llevado a la unión de los conjuntos, tanto por ahorro presupuestario al evitar duplicidades de carreras, pero, sobre todo, para obtener, por resultado, un único profesor de Matemática con sello UCR.

Empero, ahora la Universidad tendrá dos tipos de egresados y cuesta entender dónde está la diferencia entre uno y otro. Supuestamente, el educador de la nueva carrera de Educación Matemática tendrá un conocimiento especializado en la didáctica. Pero ¿no es eso un requisito básico en el egresado de la Enseñanza de la Matemática? Supuestamente, el educador de la nueva carrera podrá dar clases en colegios y también en universidades. Pero ¿por qué el perfil anunciado por la Facultad de Educación dice que su graduado “podría ampliar su ámbito de acción a instituciones de educación superior”?

Desafortunadamente, todo indica que la Escuela de Formación Docente y la Escuela de Matemáticas no lograron conciliar un acuerdo y cada una seguirá enseñando por su lado. El mercado laboral, al final, será el que decida cuál profesional le resulta mejor y, tarde o temprano, terminarán fusionando esfuerzos.

Lo positivo de esta divergencia en la UCR es que pone en escenario la urgencia de formar mejores educadores de Matemática porque las pruebas de bachillerato, con niveles de aprobación del 60% al 70%, evidencian lo mal que están nuestros colegiales.

En este esfuerzo de la UCR, es obligatorio que el MEP elabore el perfil del educador de Matemática y, sin dar más largas al asunto, contrate sus profesores con base en una prueba de conocimientos y los someta a evaluaciones periódicas.

El autor es jefe de Redacción en La Nación.