Opinión

El pragmatismo y el sentido común en la gestión pública

Actualizado el 26 de junio de 2013 a las 12:00 am

Frente a la Alcaldía de San José he adquirido una experiencia única

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El pragmatismo y el sentido común en la gestión pública

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Acepté la candidatura a la Presidencia de la República porque al frente de la Alcaldía de San José he adquirido una experiencia única en la gestión pública para solucionar sentidas necesidades de las personas.

Nuestra sociedad ha cambiado tanto en años recientes que casi el 80% de los costarricenses vivimos en áreas urbanas. Este conocimiento práctico apunta a que la eficiencia y la competitividad van de la mano de la justicia social para beneficiar a la mayoría de los ciudadanos. Por encima de banderas partidistas, todos estamos llamados a construir la respuesta a los requerimientos de la sociedad, con pragmatismo y sentido común: hacer más y ofrecer menos, con transparencia cristalina y clara rendición de cuentas.

Cuando los cambios positivos se hacen gradualmente ante nuestros propios ojos, es posible perder de vista la perspectiva mayor. ¿Dónde estábamos hace una década y cuánto hemos avanzado? ¿Dónde estamos hoy y cuánto queremos prosperar en los diez años venideros? Quiero compartir una retrospectiva de los adelantos en el San José que he servido desde la Alcaldía.

Nuestra capital era una aglomeración carente de planificación, una ciudad sin proyecto de futuro. Una de mis primeras tareas fue la elaboración del Plan Director de Desarrollo Urbano. Trazamos el norte orientador de los proyectos desplegados durante estos años. En el proceso planificador participaron académicos, profesionales, empresarios, vecinos y, por supuesto, funcionarios municipales. Diagnosticar certeramente los problemas para acordar rumbos de acción y establecer metas y prioridades es indispensable si se quiere avanzar en el sentido deseado, sea en una ciudad o en una nación.

Cuando inicié el desempeño de mis responsabilidades, San José no tenía un metro lineal de áreas peatonales. Hoy contamos con 5.000 metros de ejes peatonales que revitalizaron la vida urbana. ¿Ha caminado usted con su familia por el centro de la capital? Hemos recuperado el espacio público: parques, plazas, aceras, bulevares. El carácter de la capital ha sido transformado. Así, por ejemplo, hemos reconstruido en concreto los principales ejes viales del centro urbano. “Obras son amores y no buenas razones”: la ejecución eficiente de obra pública es un testimonio irrefutable del propósito de hacer más con menos palabras. Si hay decisión y firmeza, es posible edificar en bien de todos.

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La ciudad tenía el aspecto de “un mercado persa”, un desorden agravado por la inseguridad de los viandantes. Creamos la primera Policía Municipal del país y restablecimos la seguridad ciudadana. Nos decían que no se podía… ¡y pudimos! “Los chapulines” son una expresión del pasado, ¿la recuerda usted? El comercio informal ha sido ordenado. Hay en funcionamiento un sistema de videovigilancia con cámaras instaladas en puntos neurálgicos, operadas desde un sofisticado centro de control conectado con la Fuerza Pública. Vale decir que si se quiere se puede. Donde hay voluntad de hacer, se halla la manera de realizarlo.

Humanizar la vida es un propósito que nos anima a todos. Eso nos propusimos hacer en San José y a fe que lo logramos. La cultura, el deporte y la recreación volvieron a la capital. El Festival de la Luz, Transitarte, domingos familiares sin humo en el paseo Colón, los Juegos Deportivos Centroamericanos, son proyectos emblemáticos en la mejoría de la convivencia ciudadana. Así como numerosas comunidades han emulado el Festival de la Luz, debemos extender las mejores prácticas a todo el país para que vivamos mejor, con más cultura, más deporte y más recreación.

Anhelo para Costa Rica festivales de verano con orquestas sinfónicas juveniles y coros comunales provenientes de todos los cantones.

El compromiso nacional con la naturaleza y la biodiversidad nos distingue en el mundo. Son diversas las iniciativas en marcha para proteger y promover el medio ambiente en nuestra capital. El monitoreo de la calidad del aire, que desde hace ocho años se hace en conjunto con la UNA, la solución al problema del tratamiento de los desechos sólidos en el antiguo relleno de Río Azul, el mejoramiento de los servicios de aseo público, Foresta Urbana, el programa que nos ha permitido arborizar gran cantidad de avenidas y calles, y la apertura de los primeros dos centros de reciclaje son cinco de los proyectos en marcha que aseguran una mejor calidad de vida a los habitantes.

Se ha iniciado con éxito el programa de repoblamiento y regeneración urbana del centro de la ciudad. En los últimos años, se han levantado ya decenas de proyectos de condominios que están permitiendo un retorno de pobladores a San José.

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El paisaje urbano está cambiando y se respira un ambiente de modernidad con las nuevas torres de edificios que logran un mayor aprovechamiento del suelo y donde se combinan las actividades residenciales, comerciales y de oficina.

Las municipalidades no tienen potestad para determinar las políticas públicas de Estado, pero sí pueden poner manos a la obra para procurar soluciones a los problemas sociales acumulados.

Hemos creado el Consejo Social, el cual coordina a varias instituciones públicas y de la sociedad civil. Impulsamos programas como Mejoramiento de barrios, Centro de atención primaria a indigentes, Bolsa de empleo, Red de atención de personas adultas mayores y están en construcción los primeros centros de la Red de cuido de niños. La solidaridad es para hoy, porque apremian las necesidades de nuestros conciudadanos en estado de vulnerabilidad.

El despliegue tecnológico marca el desarrollo de San José. Con Fuerza y Luz se ha hecho el cableado subterráneo del casco central y se han colocado cientos de postes con faroles atractivos. El Banco de Costa Rica y el Banco Nacional nos apoyan en el proyecto de nomenclatura de la ciudad. El pago de impuestos, los permisos de construcción y la obtención de patentes son gestiones que ya se hacen en línea. Los parquímetros se pagan desde el celular. La introducción de las tecnologías de información y comunicación se enmarcan en el plan de desarrollo digital para la capital. Coordinamos con las fuerzas vivas de la comunidad y con las instituciones públicas, en diálogo constante y fecundo.

Y, claro, como resultado de estas acciones concertadas para afectar positivamente el espacio urbano, la economía de la ciudad se ha revitalizado. La generación de empleo supera en la capital el promedio nacional. ¿Dónde está el mejor mall del país? ¡En la Avenida Central! Cada día llegan más turistas a San José atraídos por la diversidad cultural de nuestra ciudad. Banca y finanzas junto con la construcción, son dos de los sectores económicos más dinámicos.

Por iniciativa del Concejo Municipal y de la Alcaldía se ha concluido el estudio de factibilidad del tranvía, paso importantísimo en la modernización del transporte público. Tengo la esperanza de que antes de que termine este gobierno se hayan dado los primeros pasos para introducir tecnologías eléctricas en el transporte público.

Resuelta una necesidad, surgen nuevas demandas. Siempre es así. La gestión pública es un proceso continuo. El pragmatismo y el sentido común son esenciales para determinar y conducir nuestro destino común, con la ayuda de todos y por el bien de todos.

Termino un importante período de mi vida, dedicado con entusiasmo, con ilusión y con honestidad al proyecto de modernizar la municipalidad más importante del país y, sobre todo, a la renovación y recuperación de nuestra capital. Surgen para mí nuevos y más complejos desafíos que, con la ayuda de Dios, la confianza y el apoyo del pueblo costarricense, estoy seguro de que podré asumir. Con renovadas energías y sobre todo con la convicción de que nuestro país está preparado para avanzar más rápidamente por la ruta del bienestar y del progreso, me preparo para servir a Costa Rica desde la Presidencia de la República.

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