Opinión

Dos pasos por Costa Rica

Actualizado el 25 de noviembre de 2013 a las 12:00 am

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Es impostergable dar dos pasos adelante por Costa Rica: uno es trabajar en el desarrollo de nuestra degradada infraestructura pública; el otro es acabar con los trámites y requisitos absolutamente innecesarios, que nos agobian cuando necesitamos de algún servicio, patente o permiso en instituciones públicas y municipalidades. Sabemos qué hacer, tenemos los recursos humanos, técnicos y financieros para lograrlo; falta la claridad y voluntad de quienes son responsables de actuar.

Mejorar la infraestructura en transportes, energía eléctrica, agua potable y saneamiento, junto con una decisión inquebrantable de acabar con todas las trabas, permitirán al país dar un enorme y beneficioso salto. La reducción de costos y de tiempos en desplazamientos y trámites, para personas y para empresas, será muy bien recibida por todos.

La mejoría en cuanto a competitividad será notoria, la atracción de inversiones surgirá forzosamente y, con ella, la creación de empresas y negocios, con la consecuente generación de empleos, que será aliada de todos en la lucha contra la pobreza y la desigualdad.

El crecimiento resultante de la economía tendrá, también, efectos positivos en los ingresos del Gobierno: aumentará la recaudación fiscal al incrementarse la producción, e Instituciones como la Caja Costarricense del Seguro Social verán cómo mejora su situación financiera con las cuotas obreras y patronales de los nuevos empleos que se generarán.

Lograrlo no es una utopía ni un sueño, es una obligación. El camino es ponernos a trabajar y dejar de lado aquellas excusas que ya cansan, en las que muchos creen pero otros no, en especial quienes hemos analizado qué hay de cierto en ellas y hemos encontrado que están huecas: nada más son cascarones donde se guarda la falta de interés, capacidad o responsabilidad en el diario quehacer de algunos.

Las excusas abundan, dos de ellas se repiten a diario desde hace años. Se dice que las apelaciones y la Ley de Expropiaciones son la causa principal de atrasos en la construcción de obra pública. La verdad es que ambos argumentos son falsos, más ciertos son la falta de planificación y los malos carteles de licitaciones. Basta con comparar la realidad de los procesos licitatorios en instituciones autónomas con los del MOPT/Conavi, todos regulados con la misma Ley de Contratación Administrativa. En las primeras el recorrido completo toma cerca de 350 días naturales, en MOPT/Conavi excede los 1.100 días, sean tres años posteriores a los cinco, diez o quince que tardan sus licitaciones para obras en llegar al punto de inicio.

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Que se acaben las excusas, vista al frente y adelante con el trabajo, recordemos a Abraham Lincoln cuando dijo que “es posible engañar a mucha gente poco tiempo y a poca gente mucho tiempo, pero no a toda la gente todo el tiempo”. Es tiempo de hechos y de verdades, por Costa Rica y el bienestar de todos nosotros.

Ricardo Castro C., expresidente de la Cámara Costarricense de la Construcción.

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