Opinión

Algo pasa en Costa Rica

Actualizado el 19 de abril de 2013 a las 12:00 am

Cuando el cielo se encapota y se oscurece muchas veces precede a la tormenta

Opinión

Algo pasa en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Días atrás, al fiscal general de la República se le ordenó por parte de la Sala Tercera devolver una computadora que decomisó de la oficina de un diputado para una investigación por presunto tráfico de influencias, bajo la advertencia de que si no lo hacía se le seguiría causa por el delito de desobediencia a la autoridad.

Entonces, el abogado del diputado que formuló la gestión señaló que se había sentado un precedente. De los precedentes se puede decir que algunos son buenos o positivos, pero otros son malos precedentes.

Por su trascendencia nacional, quiero citar algunos precedentes y dejaré que los lectores determinen si son buenos o malos, no para algunas personas, sino para el país.

k1. El puente sobre el río Virilla sufrió un daño en uno de sus accesos; se ha invertido millones de dólares en su reparación, han pasado años y allí sigue el problema de la platina; ¿será que la reparación de una platina de un puente es realmente algo tan exageradamente complejo y difícil?

k2. Se decide la construcción de una carretera para atender la seguridad nacional en la zona del río San Juan. Se inicia la construcción de una trocha y se habla de la desaparición de millones de dólares, que no se sabe dónde fueron a parar, lo mismo que la madera de gran parte del bosque afectado, y ningún funcionario público da razones de qué pasó allí.

k3. Se compran cámaras para vigilancia por alta velocidad en carreteras y resulta que deben reducirse los límites de velocidad en esas vías, para que de esta manera aumente el número de infracciones, y el asunto sea rentable para la empresa que vende y opera los equipos. ¿Cuál era entonces el propósito: atender el problema de los excesos de velocidad, o asegurar a una empresa foránea un buen negocio?

k4. Se concluye una carretera de Ciudad Colón a Orotina, y entonces los vecinos de Puriscal, Mora y Santa Ana tienen que pagar a la empresa que realizó el asfaltado de ese tramo, por transitar por una parte de esa carretera que ya había sido construida con los dineros del pueblo. ¡Y eso!

PUBLICIDAD

k5. La presidenta del país y sus ministros otorgan un indulto (le perdonaron la pena) a un condenado a veinte años de cárcel, amigo de un diputado, que no descontó ni dos años de esa condena, y que nunca indemnizó a la víctima, un menor de edad, ni a su familia; se dice que ni siquiera la buscó para ver en qué podía ayudar.

k6. El caso del decomiso de la computadora: Se ha dicho que los diputados gozan de inmunidad. Esto es solo parcialmente cierto, los diputados gozan de inmunidad únicamente en cuanto a los actos propios de legislar, nada más (artículo 110 de la Constitución Política). Por disposición legal, el jefe del Ministerio Público está facultado para realizar todos los actos de investigación necesarios aunque se trate de un diputado (art. 394 del Código Procesal Penal), luego tendrá que decidirse si se le levanta o no la inmunidad para llevarlo a juicio; o sea que inmunidad e irresponsabilidad no deberían ser sinónimos. ¿Será que el fiscal general tenía que avisarle de previo que quería conocer la información de la computadora de su oficina al diputado, pedirle permiso y darle un plazo para investigarlo?

k7. Se otorga a otra empresa extranjera un jugoso contrato para realizar algunas mejoras en la carretera que va de San José a Puntarenas (General Cañas y Bernardo Soto), construida con dineros del pueblo, en la que actualmente el MOPT invierte millonarias sumas en su ampliación, y se le otorga derecho a esa empresa a cobrar un altísimo peaje a los usuarios de esta carretera por muchísimos años. El pueblo se indigna, ¿tal vez porque no entiende de negocios?

k8. La presidenta del país, en el día de Juan Santamaría, conocedora de que el pueblo alajuelense y otros costarricenses se manifestarán en contra de aquella concesión, en un hecho histórico impropio de nuestra idiosincrasia y contrario al ordenamiento jurídico, decide cerrar con vallas metálicas el acceso del pueblo al lugar donde celebraría la gesta histórica del humilde tamborcillo alajuelense, motivo de orgullo nacional.

Solo a la presidenta, los invitados del Gobierno y allegados se les permitió el acceso al lugar de la celebración, y un gran número de policías fueron apostados por toda la ciudad y alrededor del sitio, impidiendo que los manifestantes y el pueblo en general pudieran participar de esta fiesta; ni aún a padres de los niños que desfilaban se les permitió el ingreso.

PUBLICIDAD

¿A quién se le habrá ocurrido esto? ¿Quién lo permitió? Costa Rica no celebró el día de Juan Santamaría.

Hay precedentes buenos y malos. Cuando el cielo se encapota y se oscurece muchas veces precede a la tormenta. Algo está pasando en Costa Rica. El pueblo parece percatarse de lo que está ocurriendo. ¿Y los políticos?

  • Comparta este artículo
Opinión

Algo pasa en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota