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El Papa Francisco, aliado de la lactancia materna

Actualizado el 26 de febrero de 2014 a las 12:00 am

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El Papa Francisco, aliado de la lactancia materna

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La lactancia materna ha ganado un nuevo aliado, tal vez uno de los más importantes hasta el momento. Recientemente, mientras bautizaba a unos niños en la Capilla Sixtina, el Papa Francisco dijo a las madres: “Si están hambrientos, aliméntenlos sin pensarlo dos veces, porque ellos son las personas más importantes aquí presentes”. Esta fue la segunda vez, en menos de un mes, en que el Papa habló públicamente y con aprobación sobre la lactancia materna. El apoyo del papa Francisco a la lactancia encaja bien con las recomendaciones de salud pública de larga data. La Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos independientes han señalado que muchas mujeres dejan de amamantar a sus bebés debido a las dificultades de hacerlo fuera de la casa.

El mensaje del Sumo Pontífice para amamantar “sin pensarlo dos veces” podría hacer milagros si logra un mayor apoyo a esta práctica en los centros de salud, lugares de trabajo y espacios públicos de todo el mundo. De lograr que se retome la práctica extendida de la lactancia materna, se conseguiría un aumento significativo en el número de bebés que son alimentados con leche materna únicamente durante los primeros 6 meses de vida y la lactancia materna con alimentos complementarios hasta los 2 años o más.

Ritual saludable. Actualmente, la lactancia materna (un ritual natural, que contribuye a estrechar el vínculo y tiene grandes beneficios a corto y largo plazo tanto para las madres como para los bebés) es sorprendentemente poco practicada en muchos países. A nivel mundial, solo un tercio de los bebés son amamantados exclusivamente durante 6 meses, y esto se reduce a menos de un quinto entre los infantes de 4 y 5 meses de edad.

Medidas legislativas, además de políticas y programas de apoyo pueden incidir notablemente en los porcentajes de lactancia materna exclusiva. En 1993, Ghana y Malí tenían tasas similares (un 8%) de lactancia materna exclusiva. Sin embargo, para el 2005, sus índices diferían en 15 puntos porcentuales después de que Ghana aprobó una legislación para impedir la comercialización inadecuada de los productos de fórmula para lactantes, cambió las prácticas hospitalarias para dar mejor apoyo a la lactancia materna temprana, capacitó a trabajadores de la salud, involucró a los padres y lanzó campañas en los medios.

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Estas iniciativas serían incluso más significativas si los líderes de otras religiones del mundo, así como figuras del deporte, la música y las artes, siguieran el ejemplo del Papa, dando mensajes sencillos y claros en apoyo al amamantamiento. Por su parte, los políticos tienen un papel especial que desempeñar en el desarrollo de una legislación que restrinja la comercialización inadecuada de las fórmulas para lactantes, en proveer licencias por maternidad más largas y en proteger la lactancia materna en el lugar de trabajo.

El mundo necesita más defensores de la lactancia materna. El mensaje es claro: amamantar donde sea y cuando el bebé lo requiera. Ahora, es responsabilidad de todos asegurarse de que eso suceda.

Chessa Lutter, asesora regional en Alimentación y Nutrición de la OPS.

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