26 septiembre, 2014

A las puertas de su quincuagésimo aniversario, el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) es sin duda una de las instituciones públicas educativas de mayor impacto positivo en la sociedad costarricense.

Gracias a los servicios de capacitación y formación profesional, el INA aumenta cualitativa y cuantitativamente el nivel de empleabilidad a miles de personas técnicas, técnicas especializadas y trabajadoras calificadas que pasan cada año por sus aulas.

La alta demanda de cursos y los nuevos requerimientos de los procesos de enseñanza y aprendizaje, más los avances en la educación a través de la red de Internet, conducen al INA hacia la ampliación y reajuste de la oferta académica virtual.

La ambiciosa propuesta que impulsa esta administración es la creación del Centro Virtual de Servicios de Capacitación y Formación Profesional, conocido como INA Virtual, con el que se reforzará la oferta de cursos en línea, la cobertura en zonas rurales y costeras, así como la atención de la población estudiantil que enfrenta obstáculos de índole personal o laboral para asistir a las lecciones presenciales.

La optimización de servicios del INA Virtual se ejecutará mediante las modalidades E-learning, B-learning, M-learning, T-learning, Media Convergencia y otras herramientas móviles, concentradas en una gran unidad que facilitará el acceso a la información de la oferta vigente, matrícula en línea, ejecución de los cursos y finalmente, la evaluación.

Con este nuevo proyecto educativo el INA intenta evitar un rezago en las tendencias actuales de formación de sus similares en Latinoamérica, con lo cual se adapta a las necesidades reales del mercado. Además, esta modalidad virtual permite incluso a las personas costarricenses radicadas en el extranjero la posibilidad de capacitarse.

Este mismo proceso de innovación será complementado con la formación en línea al utilizar las unidades móviles , que se proyecta enviar a diferentes sectores del país donde se requiera que la población estudiantil realice prácticas especializadas, como en procesamiento de alimentos y gastronomía.

De esta manera, el INA Virtual contará con las herramientas para suplir oportunamente no sólo la demanda estudiantil sino también la del sector empresarial.

Primeros hallazgos. Amparado en la iniciativa gubernamental del informe de los 100 días y en condición de presidente ejecutivo, una de las primeras acciones ha sido determinar el estado en que se encuentra la institución a las puertas de la celebración de oro que se avecina.

Entre los resultados encontrados destaca la reducción de 40% de personas egresadas que arroja un registro de 50.000 en el 2009 a poco más de 30.000 en el 2013. Esa tendencia es la misma para técnicos y técnicos especializados, los cuales conforman el sector con mayor probabilidad de obtener empleo, y lo contrario sucede con los trabajadores calificados que se gradúan en mayor número, pese a que el mercado laboral no los absorbe de la mejor manera.

Si bien la causa principal de esta disminución se debe a la transición entre dos figuras de contratación administrativa para la enseñanza de inglés e informática, no se debe obviar la necesidad de fortalecer programas institucionales contra la deserción, de manera que se logre mantener en las aulas a la población estudiantil lo suficiente para alcanzar una especialización que les permita optar por puestos de mejor calidad.

La función del INA no es graduar en masa en cursos aislados. Lo ideal es que más personas concluyan los programas completos de formación profesional que les permita incrementar su nivel de empleabilidad y, en consecuencia, mejorar su calidad de vida.

Para contrarrestar esta predisposición hacia la formación de personas trabajadoras calificadas, es que esta administración ha propuesto un cambio de gestión en los centros Francisco J. Orlich en La Uruca y Ciudad Tecnológica en Alajuela, con el objetivo de aumentar la cantidad y calidad de técnicos graduados y técnicos especializados en 100% a cuatro años plazo, para crear la oferta que demanda el mercado, sin dejar de atender la formación de personas trabajadoras calificadas.

Para el año 2015, esta presidencia ejecutiva tiene proyectada la figura de contratación administrativa en precalificación de empresas y espera concretar la construcción de dos direcciones regionales en Heredia y Cartago, la remodelación del Centro de Industria Gráfica y Plástico, 17 obras menores en centros de formación y el diseño de tres proyectos, para un total de 62.345 metros cuadrados. Así se lograría la reducción de más de 50% pendiente de obras de inversión, ya que en una década sólo se construyó una obra de impacto: el Centro de Formación de Upala, con 7.069 metros cuadrados.

Esta propuesta demarca con precisión la senda a recorrer en el próximo medio siglo en la meritoria tarea del INA de construir con excelencia la oferta de personas trabajadoras para la elevada expectativa en el mercado nacional o internacional.