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Un nuevo horizonte para la Gran Área Metropolitana

Actualizado el 05 de febrero de 2014 a las 12:00 am

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Un nuevo horizonte para la Gran Área Metropolitana

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En días recientes se firmó el decreto de oficialización del Plan GAM 2013-2030. Se trata de un resultado de gran impacto para la calidad de vida de los habitantes de la Gran Área Metropolitana (GAM) en los próximos 20 años y para la sostenibilidad de este territorio.

El Plan GAM fue un valioso aporte del INVU en 1982, con un enfoque visionario, pero, luego de 32 años de vigencia, requería urgentemente actualización. El camino para la construcción del nuevo Plan se inició en el 2004 con el proyecto del Plan Regional Urbano de la Gran Área Metropolitana (Prugam), siguió en el 2010 con el Plan de Ordenamiento Territorial de la Gran Área Metropolitana (Potgam) y, luego de un debate acerca de ambas herramientas, el Gobierno decidió impulsar un esfuerzo final por consolidar la actualización de la GAM, para lo cual reactivó el Consejo Nacional de Planificación Urbana y la Secretaría Técnica del Plan Nacional de Desarrollo Urbano. Además, asignó dicha secretaría al Instituto Tecnológico de Costa Rica, a través de un convenio, con el objetivo de realizar un proceso técnico, científico y objetivo.

Para el proceso de elaboración del nuevo plan se utilizaron, en forma complementaria, los insumos valiosos aportados por Prugam y luego Potgam, y se abrió un proceso participativo y abierto con todos los municipios y sectores.

Hoy, en que todos nos sentimos agobiados por las presas y la contaminación ambiental, este novedoso instrumental provocará un impacto positivo en la calidad de vida de los habitantes de la GAM en los próximos 20 años, y en la sostenibilidad de esta región, que, aunque representa el 3,84% del territorio nacional, da cabida a la mitad de la población del país y al 70% de la producción nacional.

El Plan GAM 2013-2030 articula los resultados de herramientas de planificación de los últimos años: Censo 2011, Política Nacional de Ordenamiento Territorial, Plan Nacional de Ordenamiento Territorial, Política Nacional de Vivienda, Plan Nacional de Transportes, y Estrategia Nacional de Cambio Climático. Además, hace mayor énfasis en la visión estratégica y la gestión, identificando procesos de acción mediante fichas operativas, actualiza los avances en materia ambiental, y fortalece la participación democrática y el principio de coordinación interinstitucional. Se aporta igualmente una base de datos cartográficos simples, fáciles de manejar, con 83 mapas y 172 capas de información geográfica.

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Cabe destacar la participación del Instituto Tecnológico de Costa Rica, que, ejerciendo sus capacidades de extensión universitaria y a partir de su experiencia acumulada con éxito en la planificación territorial de los municipios de Cartago, asumió este desafío de manera objetiva, transparente y profesional.

Asimismo, el Gobierno reconoce la colaboración de Naciones Unidas-Hábitat como instancia que, a partir de su amplia experiencia y trayectoria en estos temas, facilitó el proceso participativo y permitió la colaboración de don Alberto Paranhos, economista urbano y planificador de la ciudad de Curitiba, quien brindó una visión de experto especialmente enriquecedora. Es de destacar también el aporte del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismos (INVU) a través de la Dirección de Urbanismo.

El nuevo Plan se ajusta a una realidad diferente de la GAM, en la que los municipios han fortalecido y aumentado sus capacidades como planificadores y gestores de sus territorios.

Estamos ahora frente al reto más complicado, que empezó al día siguiente de haberse oficializado el Plan: hacerlo efectivo, implementarlo, e impulsar los proyectos y acciones que lo conviertan en realidad. Este es un primer paso que nos demuestra los resultados satisfactorios de llegar a acuerdos en materia de planificación urbana. Queda así trazado un nuevo horizonte para la Gran Área Metropolitana.

Habrá quienes prefieran no contribuir con esta tarea urgente y restar y dividir, dejando las cosas como están, en lugar de sumar y multiplicar. Costa Rica no puede seguir en un autismo, agravado por la falta de comunicación y humildad para construir consensos o acuerdos de interés colectivo por encima de posiciones individuales, gremiales o sectoriales.

Nuestro país demanda avanzar en la construcción de acuerdos nacionales sobre objetivos superiores de desarrollo. Consecuente con tan alto propósito, el Gobierno deja en esta administración una plataforma de avance fundamental: una Política Nacional de Ordenamiento Territorial, un Plan Nacional de Ordenamiento Territorial y el Plan GAM 2013-2030. De esta forma, podemos parafrasear a Jorge Luis Borges: “El futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer”.

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