Evolucionémonos es un libro interesante, estimulante, agita la mente y abre horizontes

 27 abril, 2016

Recién nos visitó de nuevo el futurólogo mexicano Juan Enríquez, quien, además de participar en el TEDxPuraVida que organiza el Club de Investigación Tecnológica (con el liderazgo de Roberto Sasso), dio una conferencia en la Universidad Veritas seguida de una mesa redonda con el ministro de Ciencia y otros científicos.

En una visita previa, hace unos doce años, había presentado su libro Cuando el futuro nos alcance. Hace unos tres meses vino a darnos a conocer su nueva obra Evolucionémonos (como él mismo tradujo el título: Evolving Ourselves ), escrito junto con el Dr. Steve Gullens, profesor de Neurobiología de la Escuela de Medicina de Harvard.

La pregunta implícita en el libro es: ¿Qué es lo que la ciencia y la tecnología nos depararán en las décadas y siglos venideros? Considerando los avances del último siglo, es fácil seguir las explicaciones que ofrecen los autores, repasando diferentes ramas de la ciencia y tecnología, donde muchos de los cambios son previsibles, aunque algunas tecnologías novedosas, como por ejemplo el CRISPR (siglas en inglés de Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas), apenas asoman la cabeza en los laboratorios del mundo.

Es precisamente gracias a esta nueva tecnología de remodelación de los genomas, basada en el descubrimiento de un sistema inmune bacteriano muy diferente, que es ahora posible editar los genomas de cualquier organismo con una precisión nunca antes prevista.

Un ejemplo asombroso: existe una mutación humana natural llamada CCR5d32, que le confiere a los portadores resistencia al virus del VIH, pues el “portillo” por donde penetra el virus a los linfocitos (el receptor) está alterado.

Un grupo de investigadores, usando CRISPR ha podido modificar células madre de hueso logrando introducir la mutación al genoma sin otras alteraciones. El resultado es una célula que puede cultivarse y luego devolverse al paciente con sida del que se obtuvo, para establecer un linaje celular en su médula resistente a la infección y que no evoca respuesta inmune.

La modificación de células somáticas para el tratamiento de enfermedades no genera el rechazo de los comités de bioética ni de diversos grupos de la sociedad, no así la modificación de la línea germinal humana (óvulos y espermatozoides).

Igualmente, se ha logrado eliminar varios retrovirus del genoma de un tipo de cerdo comercial, de manera exitosa, lo cual mejora su calidad para consumo humano. La modificación de la línea germinal de animales domésticos parece ser aceptable, así como su clonación; nadie ve una amenaza en que el vecino clone a su perrito Fido.

Selección no natural. Otra pregunta que explícitamente hacen los dos autores es cómo ha cambiado la evolución humana desde el tiempo de Darwin.

Su respuesta es clara y contundente. Antes operaba la selección natural sobre la base de las mutaciones al azar. Hoy, las mutaciones no son al azar ( non-random ) y la selección dejó de ser natural ( unnatural ) hace mucho tiempo, con el desarrollo de la cultura humana y la ciencia y la tecnología.

La selección natural sobre el tamaño del hueco pélvico, por ejemplo, dejó de existir con el invento de las cesáreas. La longevidad del ser humano ha ido en aumento. Algunos futurólogos insisten en que se trata de un aumento indefinido en la longevidad. Otros expertos ven un límite a la vida humana, alrededor del siglo con buena calidad mental y física.

Otro ejemplo con implicaciones serias: si las tendencias climáticas continúan, tendremos graves problemas con los cultivos, pues la fotosíntesis cesa a temperaturas altas, según estudios hechos en Estación La Selva (OET), Costa Rica.

De ser así, será necesario lograr la fotosíntesis a altas temperaturas, como asunto de supervivencia, mediante la modificación de la biología de los cultivos para alcanzar dicho fin.

Enríquez y Gullans reconocen que urge un diálogo sobre estos temas para que el público los entienda y opine sobre el futuro que queremos y el futuro que podemos lograr.

Lo que emerge confirma la sentencia de un reconocido filósofo norteamericano: “El futuro ya no es lo que solía ser”.

El libro de Enríquez y Gullans finalmente demuestra que de muchas formas el tiempo ya nos alcanzó. El tercer milenio verá un desarrollo tecnológico espectacular y difícil de anticipar en sus consecuencias.

Halogenoma. Una contribución valiosa de Evolving Ourselves es la introducción del concepto del hologenoma, como una descripción más completa de la suma de los genomas que determinan nuestro ser biológico. Además del genoma nuclear compuesto por el ADN, cuya estructura fue descubierta por Watson y Crick en 1953, los autores apuntan a la existencia de un segundo genoma: el epigenoma, basado principalmente en la metilación del ADN en sitios específicos, y que se solo se transmite por 3 o 4 generaciones. Los autores explican cómo se descubrió este segundo genoma, colineal con el primero.

El viroma sería el tercer componente, y consiste en el gigantesco universo de virus que nos rodean, nos infectan y algunos logran penetrar a nuestra línea germinal, como lo demuestran las secuencias genómicas mismas.

Finalmente se propone el microbioma como un cuarto genoma, lo que explica los hallazgos que demuestran la existencia de millones de microbios dentro y fuera de nuestro cuerpo. Curiosamente, los autores dejaron por fuera el genoma mitocondrial, pequeño círculo de ADN que tiene cada mitocondria en nuestras células y se hereda por línea materna, exclusivamente.

La omisión de este quinto componente es sorprendente y no recibió explicación alguna cuando se le preguntó a Enríquez durante la mesa redonda.

Evolucionémonos : muy interesante, estimulante, agita la mente y abre horizontes. Esperamos verlo pronto traducido al idioma español.

El autor es biólogo.