Opinión

Un mono completamente humano

Actualizado el 20 de mayo de 2013 a las 12:00 am

Aún hoy solemos creer que los otros, los diferentes, son inferiores

Opinión

Un mono completamente humano

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El primer día de la exhibición estaba nervioso. Era la tarde del 8 de setiembre de 1906, en el zoológico del Bronx. La casa de los monos, como se le llamaba a la zona donde se exhibían los primates, estaba de fiesta. Un gran rótulo describía al nuevo miembro de la colección, proveniente directamente del Congo, con las siguientes palabras:

“Pigmeo Africano “Ota Benga” 23 años de edad, Altura, 4 pies y 11 pulgadas Peso: 103 libras. Traído desde la ribera del río Kasai, Estado Libre del Congo, Centro Sur de África por el Dr. Samuel Phillips Verner, exhibido cada tarde durante septiembre”.

No era la primera vez que Ota Benga era puesto en exhibición. Su dueño, el Dr. Samuel Phillips Verner, ya había hecho una fortuna mostrándolo a lo largo y ancho de Estados Unidos. Pero esta exposición era diferente.

La jaula de Benga se ubicaba justo al lado de Dohong, un orangután amaestrado. La exhibición suscitaría muchísima curiosidad, porque pretendía demostrar haber encontrado un eslabón vivo de la cadena evolutiva del ser humano.

El 20 de marzo de 1916, 7 años depués y con 32 de edad, Ota Benga encendió un fuego ritual, bailó durante horas, se desprendió de sus dientes y, finalmente se disparó directamente en el corazón con una pistola que había robado.

Ota Benga era completamente humano.

Aún hoy solemos creer que los otros, los del otro lado, los diferentes, son inferiores, menos evolucionados y menos humanos. Creemos que ya todo eso ha sido superado, pero eso no es así.

Cada día recibimos noticias de niños del otro lado que mueren producto de balas y bombas, mutilados y expuestos a degradaciones inimaginables. Pero eso no nos conmueve tanto como ver a dos blancos morir en el lado de acá. Los noticieros siguen exhibiendo a cientos o miles de Ota Benga todos los días, como primates, como simios, semihumanos o subhumanos, mientras que alardean de la gran humanidad occidental, de su educación, progreso y cultura.

Ota Benga fue tratado como animal. El llamado “trato animal” no es más que la bajeza del ser humano degradando la Creación en todas sus manifestaciones.

Todos somos responsables de la continuación inmisericorde del zoológico del Bronx en 1906.

  • Comparta este artículo
Opinión

Un mono completamente humano

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota