5 enero, 2015

Es fácil pretender acarrear recursos con aumento de impuestos, pero, con ello, solo se aumenta la carga en los que cumplen y se favorece la mayor evasión de quienes la practican. Además, sería ya insoportable para el sector privado, que hace esfuerzos por sobrevivir en medio de la crisis, y no contribuye a la credibilidad de un Gobierno cuyo candidato en campaña prometió no aumentarlos.

Medidas simples pueden allegar más recursos a la hacienda pública: una campaña concientizadora de “pida su factura, si no quiere más impuestos”; controles cruzados (gasto frente a declaración: si un implantólogo compró 500 tornillos hizo 500 implantes; si un operador turístico inscribió a 3.000 visitantes en los registros de un parque nacional, vendió 3.000 tours ; si un médico hizo 500 dictámenes de licencia, atendió a 500 personas; etc.); verificar la inscripción y declaración de quienes anuncian alquileres de viviendas y edificios; fortalecer la inspección conjunta Ministerio de Salud-CCSS-Tributación Directa-Municipalidades para verificar afiliación (evasión) y cumplimiento de normas; seguimiento de negocios en anuncios en prensa (venta de mascotas y otras actividades comerciales).

Los gobiernos locales deben tomar como “declaración pública jurada” el precio de venta de las propiedades que se publicitan en diarios y revistas inmobiliarias, para efectos del cálculo de impuestos.

Etiquetado como: