24 abril, 2014

El premio nobel, Phelps, demostró que la más importante debilidad de las políticas económicas es el cortoplacismo. El cortoplacismo es, también, el principal factor que amenaza al nuevo gobierno.

Las luces han dado claridad a lo inmediato; no obstante, lo más importante es el largo plazo. La madurez democrática de las personas costarricenses no debe referirse con el cambio de partido o con el cambio de presidente o con un simple llamado al cambio: debe relacionarse con la capacidad para decidir con mayor compromiso.

Probablemente el siguiente gobierno estará en manos de personas con experiencia ren política y la gestión pública. La asamblea legislativa está dominada por el multipartidismo y las trayectorias en la vida política o pública. Todos los comentarios y recomendaciones que externan las personas electas gravitan entre la negociación y el consenso y se vuelve a ignorar el verdadero mensaje.

La verdadera solución para evitar la corrupción, la inconformidad con decisiones sobre obra pública, sobre decisiones de derechos de grupos, entre otros, no es un nuevo gobierno o un cambio de partido. La verdadera solución es dar pasos reales y constantes hacia un modelo de democracia más directa, menos representativa, más presente.

Democracia real. Después del ocho de mayo puede iniciar una democracia renovada. Una democracia más cercana a lo planteado en el inicio del Partido Acción Ciudadana, una democracia con mayor “acción ciudadana”.

Hemos tenido los instrumentos para la consulta y la tecnología, lo que necesitábamos es la madurez ciudadana que se ha demostrado en las pasadas elecciones. Cuando de unen estas dos características es posible aspirar a comportamientos democráticos más sofisticados. Por ejemplo, Suiza, país modelo de la democracia semidirecta.

Que la opinión de los ciudadanos participe del consejo de gobierno. Que el nuevo ministro sea la consulta. La participación de los ciudadanos en las decisiones sobre los temas que pueden y deben ser consultados. Que demos los pasos hacia una democracia más directa, menos representativa, más presente.

La madurez democrática tiene consecuencias y las más positivas descansan en el legítimo deseo de participar que tienen los ciudadanos. La cantidad récord de manifestaciones que se realizaron en la administración que termina, es más que lo que aparenta.

En palabras de Obama: las democracias más fuertes florecen por el frecuente y animado debate, pero perduran cuando la gente de cualquier origen y creencia encuentra la forma de dejar a un lado las pequeñas diferencias para alcanzar un propósito mayor. Nuestro país solo será tan bueno como las personas que lo conforman.

Lizette Brenes Bonilla, vicerrectora de Investigación, Universidad Estatal a Distancia.