La música nos hace más humanos y nos ayuda a ver el mundo de una forma distinta

 14 diciembre, 2015

El viernes recibí una llamada de un antiguo profesor de Música. Sus palabras, un poco entrecortadas por el deseo de llorar de alegría, se debían a varias publicaciones en medios de comunicación sobre el éxito de mis exámenes de bachillerato.

Una de sus frases me quedó grabada: “La gente cree que las clases de música están para joder”, me dijo. “Yo sé que la música es la que fue parte del éxito”, me aseguró.

Mientras recorro el camino por el que he pasado incontables veces (durante muchos años) y que se dirige a donde he recibido distintas clases de este arte, reflexiono sobre sus palabras, y me doy cuenta de que tiene razón.

Muchos me preguntan: ¿Qué hay que hacer? ¿Cuál es su receta?, como si de cocinar si tratara.

Con toda seguridad, puedo afirmar que el arte de las melodías y las armonías es el responsable.

Muchos estudios científicos han demostrado que, aquellos niños que entran en contacto con ella a temprana edad desarrollan conexiones cerebrales que los demás no poseen.

Sin embargo, su efecto va más allá. Nos ayuda a entrar en equilibrio con la vida y los demás. Nos enseña a ser dedicados, disciplinados y a no conformarnos con lo mínimo.

Como un escultor o un pintor, que no presentan su obra sin terminar a un museo, un músico no subirá a un escenario hasta que su repertorio esté completo y en su máximo nivel.

La música nos hace más humanos y nos ayuda a ver el mundo de una forma distinta. No hay secreto para el éxito de mis exámenes. Todo está escrito en un pentagrama.

La autora es el primer promedio nacional en las pruebas de bachillerato 2015.