Obtener una cita para solicitar becas se ha vuelto un calvario para estudiantes de primaria

 4 abril

Cuando comenzó el curso lectivo se anunció que el Fondo Nacional de Becas (Fonabe) tenía disponible una gran cantidad de millones de colones para destinarlo a estudiantes de bajos recursos; sin embargo, en ninguna publicación se mencionó que obtener una cita para esas becas es casi misión imposible.

¿Se imaginan a 6.000 personas llamando al mismo tiempo a un único número telefónico, o bien tratando de ingresar a una página web? Pues ese escenario no es ficticio, sino parte de la realidad que viven los centros educativos de primaria del país.

El pasado lunes 27 de marzo, el Fonabe otorgó las citas para tramitar solicitudes de becas para los meses de abril y mayo, por lo tanto, los encargados de becas de todos los centros educativos del país debieron pasar dos o tres horas intentando obtener una cita por vía telefónica o por medio de una página web deficiente y obsoleta que, ante la cantidad de solicitudes, colapsaba, situación que se repite desde el año anterior, dejando sin oportunidad a muchos centros educativos de tramitar becas para sus estudiantes.

Para el Fonabe, su visión es “atender la demanda efectiva con desarrollo tecnológico y un trabajo articulado con los centros educativos y las redes de colaboración”; sin embargo, es evidente que su desarrollo tecnológico no ha llegado aún para el sistema de citas, pues existen centros educativos que desde hace un año o más no logran obtener ninguna para presentar solicitudes de becas.

Esto repercute directamente sobre los estudiantes de bajos recursos o en riesgo social, quienes ven truncada su esperanza de encontrar un apoyo económico para seguir sus estudios.

Doble función. Paralelo a esto, hacen mención de un supuesto trabajo articulado, pero lo que no se evidencia detrás de esta entidad es que quienes conforman el comité de becas de cada institución no solo laboran para el Ministerio de Educación Pública (MEP), sino que también lo hacen de forma indirecta para el Fonabe, que les da hasta las funciones que deben desempeñar y les delegan la responsabilidad de tramitar no solo las citas, sino de buscar, descargar e imprimir por sus propios medios los formularios, distribuirlos a las familias, recibir los documentos, construir un expediente, rotularlo y revisarlo dos o tres veces para cerciorarse de que todo va ordenado y completo. En otras palabras, les hacemos el trabajo “sucio” y ellos solamente aprueban o rechazan la solicitud.

Son los encargados de becas quienes deben dar la cara en cada institución y tolerar los reclamos y hasta amenazas de los padres y madres de familia molestos ante la incapacidad de presentar solicitudes para sus hijos. Debido a lo anterior, varios profesionales de Orientación de la provincia de Heredia nos hemos dado a la tarea de recurrir no solo al Fonabe, sino también a otras instancias, como el MEP y la Defensoría de los Habitantes, en un intento por encontrar una vía más eficiente para garantizar la oportunidad de los estudiantes de solicitar una beca, con el lamentable resultado de que hasta la fecha no existe un cambio favorable.

Más oficinas. Y es que los cambios que se requieren no representan mayor dificultad, organización o logística, quizás, si se abrieran más sucursales del Fonabe en las diferentes provincias, se logre descongestionar las interminables filas en el único edificio que atiende a estudiantes, padres de familia y docentes de todo el país, o bien si asignaran los primeros siete días hábiles de cada mes para que los centros educativos de cada provincia opten por una cita para presentar solicitudes.

De esta manera se lograría una distribución más equitativa y, por ende, más cercana de cumplir con la visión que propone para sí el Fonabe.

Más ambicioso aún sería otorgar citas por dirección regional, ya que si se basan en un trabajo articulado, qué mejor ejemplo sería que funcionarios del Fonabe se acerquen a las direcciones regionales del país para recibir las solicitudes de casos nuevos, convirtiendo el actual calvario en un mecanismo rápido y eficiente.

De momento, no se entrevé una medida para solucionar el caos y la burla del sistema de citas vigente, y mucho menos para el recargo de funciones que tienen los encargados de becas.

Queda, solamente, esperar al próximo 29 de mayo, cuando vuelven a liberar citas, para ver si acaso muchos centros educativos pueden ganarse la oportunidad que abre el camino hacía el trámite de becas para estudiantes que lo requieren.

La autora es orientadora.