20 junio, 2015

Con mucha frecuencia leo y escucho a ciertas personas que, con ligereza, dicen que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) está colapsada. Nada más alejado de la realidad.

No es justo ese análisis para una institución, única en América Latina, que es capaz de ofrecer cobertura al 94,7% de la población costarricense; que en el 2014 despachó 79 millones de medicamentos; que hizo 49,1 millones de exámenes de laboratorio, que fue capaz de registrar 340.093 egresos y atender 19 millones de consultas en sus servicios de consulta externa y de urgencias.

La Caja Costarricense de Seguro Social es una institución viva, que vibra todos los días, cuya actividad no se detiene, trabaja las 24 horas del día, los 365 días del año. Me atrevo a decir que en Costa Rica no hay una institución con la producción, impacto y respaldo social que tiene la CCSS.

¿Cómo puede estar colapsada una institución que invierte cada año $3 millones en una vacunación para proteger de la influenza a toda la población menor de 2 años y mayor de 60?

¿Cómo hablar de parálisis de una institución que atiende con personal calificado el 94% de los partos que se producen en el territorio nacional?

¿Se puede hablar de postración de una entidad que invirtió en el 2014 la suma de $7,6 millones en un solo medicamento, conocido como Trastuzumab, para tratar a las mujeres con cáncer de mama?

Como presidenta ejecutiva de la CCSS, que he reconocido los retos y los espacios de mejora de la institución, no puedo aceptar, bajo ningún concepto, que se diga que la CCSS está colapsada.

La CCSS no ignora las necesidades de la población asegurada, más bien estamos poniendo al paciente en el centro de todas las decisiones que se tomen y, por ello, no puede ser que desde un caso particular se haga una extrapolación ligera y sin mayor análisis.

Con este propósito, hemos desarrollado y consolidado una red de contralorías de servicios, con el fin de atender las disconformidades de la población y, últimamente, pusimos el servicio de Contraloría Virtual que funciona en nuestro portal web.

No por casualidad la Junta Directiva aprobó recientemente un plan de atención oportuna con estrategias inmediatas, a corto, mediano y largo plazo, con el objetivo de reducir las listas de espera, el cual ya está dando frutos, al punto que el tiempo de espera ha caído casi a la mitad.

El horizonte de trabajo es muy amplio y por eso estamos en acción y producción constante, tratando de ver de qué manera la institución es más eficiente y cada vez más humana.

Si bien es cierto no se puede ocultar que en una institución que tiene una producción tan profusa pudieran existir disconformidades que son las que salen a la luz pública, nuestro modelo de salud es exitoso, y esto se puede comprobar por los resultados en los indicadores de salud, como la mortalidad infantil de un solo dígito y la creciente esperanza de vida que se la desearía cualquier país industrializado.

La población puede estar segura de que estamos trabajando con denuedo para mejorar la eficiencia, la calidad y la oportunidad de la atención que la institución ofrece en todos los rincones de Costa Rica para mejorar la salud de la población que habita en este gran país.

María del Rocío Sáenz Madrigal

Presidenta ejecutiva de la CCSS