Helmut Kohl era una máquina política, en constante pensamiento y acción

 24 junio

Helmut Kohl,canciller durante 16 años de Alemania, siempre entendió muy bien las posiciones de Costa Rica en pro de la democracia, la libertad y las elecciones libres. Era un sólido demócrata con profundos valores cristianos.

Así se lo hacía saber a Daniel Ortega de Nicaragua en los difíciles momentos de la crisis de los años ochenta en Centroamérica. La única vía para la paz eran las elecciones libres.

Desde el primer momento del encuentro con Costa Rica, en diferentes niveles de nuestra diplomacia, hubo entendimiento total.

Durante la administración Carazo, Bernd Niehaus, como ministro de Relaciones Exteriores, conversó con él cuando Kohl todavía era el líder de la oposición. Nos recibió en su despacho, junto con otros colegas diputados alemanes. Al entrar brindó con sekt alemán en honor de nuestro ministro. Era inmenso, ese día estaba muy sonriente.

Liderazgo. Realmente era un líder, una maquinaria política, en constante pensamiento y acción. Tuvo muchas dificultades políticas a lo largo de su vida, pero logró vencer.

Si bien en Europa la relación con Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y la Unión Soviética tenían prioridad, en sus relaciones internacionales, en general, Kohl tenía una visión de mundo para defender los valores de la dignidad humana, la democracia y la libertad. Señalaba que el mundo de la confrontación debía pasar al mundo del entendimiento.

Jugó un papel muy importante en la internacionalización de la política exterior de Alemania hasta colocarla en donde está hoy.

Kohl sabía lo que se jugaba en Centroamérica. La confrontación había llegado a nuestra región. Aunque no era nuestro problema, nos afectaba.

Él envió a muchos diputados y políticos de su partido a la región para apoyar el plan de paz del presidente Óscar Arias. Fue un hombre que sabía de la importancia de la rapidez en las señales políticas.

Durante su mandato, Centroamérica logró un acuerdo con la Unión Europea gracias a la iniciativa del presidente Luis Alberto Monge.

Una frase que dijo su ministro de Asuntos Exteriores Hans Dietrich Genscher, ciudadano de honor de Costa Rica, vale la pena tenerla en cuenta: “Hay que tomar a los rusos por su palabra”. Esto permitió importantes negociaciones de paz y establecer los puntos básicos para abrir las puertas a la negociación.

Kohl fue un hombre clave para la unidad alemana, para el crecimiento de Europa y para el libre tránsito de sus ciudadanos.

El autor fue embajador de Costa Rica en Alemania.