Opinión

Un justo premio

Actualizado el 09 de febrero de 2017 a las 12:00 am

El Magón es el reconocimiento al ser humano inquieto que es Juan Jaramillo Antillón

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Se ha otorgado el Premio Nacional de Cultura Magón 2016 al Dr. Juan Jaramillo Antillón, miembro de número de la Academia Nacional de Medicina “por ser un pensador que ha construido su reflexión humanística a partir de la ciencia”.

Don Juan nació en el centro capitalino –barrio La Dolorosa– en 1936, hijo de un contador y una costurera que supieron que el mejor legado para sus dos hijos era el estudio; ambos –Juan y Orlando– estudiaron medicina.

Don Juan se graduó en 1959, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ya de regreso al país, inició su larga trayectoria profesional, primero como médico general y, luego, en sus dos especialidades: cirugía general y proctología (enfermedades del colon y el recto).

Simultáneamente, fue docente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica, donde influyó en la formación de múltiples generaciones de cirujanos.

En el plano público, ejerció como ministro de Salud y en su gestión se hicieron notables avances en atención primaria y salud pública que se tradujeron en esperanza de vida, en bienestar, en vida con calidad, gracias a programas de lucha contra el tabaquismo, la fluoración de la sal, los CEN-Cinái, entre otros.

Más que médico. Pero el Premio Magón no es un premio al destacado médico; es el reconocimiento al ser humano inquieto, generoso, culto, renacentista, que hizo de la medicina su trabajo, pero que, de la misma manera como disecó tumores y se preocupó por realizar importantes investigaciones clínicas en tiroides y cáncer en el país, también ha disecado finamente el tejido social en sus múltiples obras de historia y filosofía de la ciencia y de la medicina, de seguridad social, de desarrollo humano. Más de 30 libros, más de 40 ensayos, más de 100 artículos en revistas y varios cientos de artículos en periódicos nos dan una idea de sus inquietudes sociales y humanísticas y su vocación de enseñar y transmitir su saber.

Por eso, acertó el jurado al decir que “su trabajo multifacético, visionario y comprometido se plasma en múltiples publicaciones tanto de carácter técnico, como, sobre todo, de naturaleza divulgativa y educativa”. Aún más allá: su ensayo “sobre el sexo débil de la mujer” llevó al jurado del Premio Nacional de Cultura a señalarlo como un ciudadano que ha aportado “en la construcción de valores como la equidad, la igualdad, la tolerancia y la multiculturalidad”.

En lo personal, celebro el anuncio y agradezco al Ministerio de Cultura y al jurado examinador que le hayan otorgado el máximo reconocimiento cultural al Dr. Juan Jaramillo Antillón, costarricense, sabio médico y curador, filósofo y humanista, renacentista pleno que honra con su designación al premio que se le ha dado.

La autora es odontóloga y salubrista pública.

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