Habitantes y turistas merecen urbes sostenibles, eficientes y atractivas

 15 mayo, 2015

Hace unos días leí un par de artículos publicados en una importante revista de negocios. El primero ubica a San José en la posición seis de las ciudades más visitadas de América Latina, siendo además la única urbe centroamericana destacada en la clasificación, según el índice de destinaciones globales 2014 realizado por MasterCard.

La noticia me sorprendió, pues pensar en la ciudad de San José evoca una serie de elementos por mejorar para que esta sea realmente atractiva.

El segundo artículo coloca a San José y Heredia entre las primeras diez metrópolis del futuro de América Latina.

Pienso nuevamente en la oportunidad de los núcleos urbanos costarricenses para consolidarse como destinos turísticos y de negocios, cada uno con identidad propia, ofreciendo mejor calidad de vida a propios y visitantes.

Desde la óptica de ciudades sostenibles convergen múltiples variables a tomar en cuenta para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y visitantes, como ambiente, transporte, economía y seguridad, por mencionar algunas. Son temas medulares que deben priorizarse para dar soluciones oportunas a la población.

Existen grandes desafíos en infraestructura y transporte público, pues a diario en carretera sufrimos la constante pérdida de valioso tiempo personal y productivo, a un alto costo para el país. Toda sociedad moderna merece un sistema de transporte público de primer nivel.

Claros en el tema, se han dado muchos debates sobe el metro y el tranvía; sin embargo, se quedan allí, en el debate. Costa Rica requiere soluciones a corto plazo; si bien el metro puede ser una gran respuesta, tomaría mucho tiempo echarlo a andar.

Otras ciudades latinoamericanas han tenido experiencias exitosas en la creación de sistemas de metrobús o autobuses de tránsito rápido. ¿Por qué no implementarlo en San José? Sacar a los buses del centro de San José a la periferia y crear un sistema de transporte público moderno en el centro de la metrópoli es posible.

Ciertamente ya hay concesiones otorgadas y muchos intereses de por medio, pero podría haber más voluntad política y de unión nacional para dar a la ciudadanía en general mejor calidad de vida. Simplificando la toma de decisiones, pensando en soluciones a corto, mediano y largo plazo, y sin dejar de lado un posible metro para San José, sería factible lograrlo.

Contaminación. Existen retos importantes en materia de cultura ciudadana. Quien haya pasado por el centro del cantón josefino habrá notado las alcantarillas y aceras llenas de basura, que desemboca en ríos y, en la mayoría de los casos, llega hasta playas y océanos.

Es allí donde debemos trabajar mediante campañas de concienciación social, que permitan reeducar a la ciudadanía sobre las ventajas de mantener limpias nuestras urbes, no solo con la finalidad de que todos contemos con espacios más agradables para transitar, sino para ayuda a conservar el medioambiente.

La visión que debemos tener como país es pensar en núcleos urbanos sostenibles, donde los habitantes sepan que la ciudad es de ellos y que existen espacios seguros, de menos contaminación y más cultura y socialización.

Costa Rica ciertamente es un país reconocido por sus bellezas naturales y como punto de atracción de empresas de renombre a escala mundial.

El trabajo que nos queda por delante es arduo, pero es uno que corresponde a todos los actores de la sociedad, incluido el Gobierno, las empresas privadas y los ciudadanos.

(*) El autor es ingeniero