Opinión

64 huecos en 800 m

Actualizado el 28 de junio de 2017 a las 10:00 pm

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64 huecos en 800 m

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Los he contado uno por uno porque duelen en el alma. En 800 metros de la carretera principal de Sabanilla hay 64 huecos, donde cada carro se lleva 128 riendazos en los neumáticos y en los compensadores.

Son huecos filosos. Son venas de 30 centímetros de ancho que salen desde las casas y negocios hasta el centro de la calle. Son huecos continuos abiertos por el AyA para conectar las propiedades a la nueva planta de tratamiento de aguas en La Uruca.

Lo dije hace unas semanas: aplausos para Acueductos y Alcantarillados (AyA) por desaparecer los tanques sépticos en 370.000 viviendas de 11 cantones de San José y, en su lugar, llevar las aguas residuales hasta la Planta de Tratamiento Los Tajos.

Lo censurable es la forma como lo hacen. Sin orden. Sin consideración a los vecinos y a los automovilistas.

Los huecos entre el parque de Sabanilla y el Cristo llevan meses sin tapar, y causan grandes presas porque hay que bajar la velocidad al mínimo para no dañar más de la cuenta el carro. No falta quien, para evitar el golpeteo, se pasa al carril contrario –donde la carretera no fue destruida– y pone en riesgo sus vidas y las de quienes vienen de frente, bajando.

Lo mismo ocurre hace meses en el centro de Granadilla, Curridabat, donde los cortes de tajo en varios tramos también llevan mucho tiempo al aire y son un atentado para llantas y compensadores.

AyA, que es bueno para abrir huecos en las carreteras, pero no para taparlos, debe ser llamado al orden por los alcaldes de las municipalidades donde laboran.

En Granadilla, por ejemplo, antes de su reelección en febrero del 2016, el alcalde invirtió los impuestos para poner en perfecto estado el asfalto de las vías. Hoy, pasado poco más de un año, son un desastre. Tienen parches para arriba y parches para abajo. Hay hundimientos en el centro de la calle por donde va la tubería principal.

El asfaltado que está dejando el AyA es una chambonada que no puede ser tolerada. Se le debe conminar, si es del caso judicialmente, a dejar todo como estaba o mejor.

El impacto de estas obras es un avance en el manejo ambiental, pero un retroceso en el entorno y la calidad de vida de barrios y automovilistas.

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Armando Mayorga

amayorga@nacion.com

Jefe de Redacción

Ingresó a La Nación en 1986. En 1990 pasó a coordinar la sección Nacionales y en 1995 asumió una jefatura de información; desde 2010 es jefe de Redacción. Estudió en la UCR; en la U Latina obtuvo el bachillerato y en la Universidad de Barcelona, España, ...

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