El premio a los derechos humanos fue entregado por primera vez el 1.° de diciembre

 13 diciembre, 2016

Recientemente, Francia y Alemania rindieron homenaje a mujeres y hombres valientes que luchan por los derechos humanos alrededor del mundo.

Maria da Penha es brasileña y vive en silla de ruedas desde que fue agredida por su marido en los años 1970; ella milita sin cesar por la protección de las mujeres ante la violencia conyugal. En la India, Sunitha Krishnan combate la prostitución y trata de personas en su país, donde tantas jóvenes, incluso niñas, son obligadas a prostituirse.

En Chad, Jacqueline Moudeïna luchó durante más de quince años para llevar ante la justicia al expresidente Hissène Habré, a causa de las atrocidades cometidas durante su mandato.

Antes del conflicto sirio, Raed al-Salek era comerciante de aparatos eléctricos, ahora está a la cabeza de los Cascos Blancos sirios, personas benévolas que arriesgan su vida para socorrer a las víctimas de los ataques aéreos y reconstruir la infraestructura destruida.

Todas estas personas tienen algo en común: independientemente de su origen y de su historia, todas dedican su vida a ayudar a los demás.

Con el fin de rendir homenaje a su compromiso, decidimos crear el Premio franco-alemán de Derechos Humanos y de Estado de Derecho. Este premio fue entregado por primera vez el 1.° de diciembre.

Altruismo. Con este premio damos un reconocimiento a mujeres y hombres que se entregan en cuerpo y alma para defender los derechos de los seres humanos que los rodean, a menudo a costa de grandes riesgos y en condiciones difíciles. Debemos agradecer y apoyar a estas personas.

La protección y la promoción de los derechos humanos está en el corazón de los esfuerzos de la política exterior de Francia y de Alemania. Los derechos humanos son tanto el fundamento como la condición previa a la paz y a la justicia en el mundo. Por eso la comunidad internacional, luego de los terribles conflictos mundiales del siglo XX, se comprometió a proteger y promover esos derechos, lo que hacemos en el marco de las Naciones Unidas, de la OSCE, del Consejo de Europa y de la Unión Europea.

Hoy, sin embargo, debemos defender este gran logro para que no sea cuestionado. Francia y Alemania están conscientes del peligro de la erosión de los derechos humanos y están resueltas a luchar, lado a lado, en favor de su protección.

Esta lucha es cada vez más necesaria en un mundo en el que un número creciente de gobiernos restringe las libertades públicas y fundamentales, en nombre de la seguridad, de la estabilidad política o de especificidades culturales.

Este fenómeno no escatima las democracias. Países donde se arresta a periodistas, abogados y miembros de organizaciones no gubernamentales y donde surge la tentación de construir muros, aun cuando la historia nos haya enseñado que los muros no son nunca la solución.

Trabajo denodado. En el transcurso de numerosos viajes comunes pudimos experimentar de cerca lo que significa para una persona tener que negociar sus derechos fundamentales. Por ello abogamos por el respeto y la defensa de estos derechos.

Para esto utilizamos todos los instrumentos de política exterior de que disponemos, desde el apoyo a activistas locales hasta el refuerzo de la gobernanza democrática, desde la prevención de crisis hasta la consolidación de la paz después de un conflicto.

En nuestra condición de ministros de Asuntos Exteriores continuaremos trabajando cada día, sin parar, no solamente para romper el silencio, sino también para actuar eficazmente con el fin de proteger a los individuos de las violaciones a sus libertades fundamentales.

La lucha por los derechos humanos debe ser desarrollada conjuntamente y en todos los niveles. El Premio franco-alemán de Derechos Humanos y de Estado de Derecho refleja esta voluntad.

Con base en las propuestas conjuntas de Alemania y Francia, el premio fue atribuido este año a Tahmima Rahman (Bangladés), Oleg Goulak (Bielorrusia), Maria da Penha (Brasil), Saray Thun (Camboya), Maximilienne Ngo Mbe (Camerún), Beverley K. Jacobs (Canadá), Wang Qiaoling (China), Montserrat Solano Carboni (Costa Rica), Sunitha Krishnan (la India), Mary Lower (Irlanda), Pietro Bartolo (Italia), Eva Abou Halaweh (Jordania), Sarah Belal (Pakistán), Valentina Tcherevatienko (Rusia), Jacqueline Moudeïna (Chad), así como a los Cascos Blancos (Siria).

Jean-Marc Ayrault es ministro de Asuntos Exteriores y de Desarrollo Internacional de Francia.

Frank-Walter Steinmeier es ministro federal de Asuntos Exteriores de Alemania.