Sin la aprobación de los proyectos es técnicamente imposible una meta 0% del balance

 17 mayo, 2016

A diferencia de lo que erróneamente se manifiesta en la nota periodística publicada en este diario el 13 de mayo, relacionada con la meta de reducción de déficit primario del Gobierno y la regla fiscal presentada por un grupo opositor en la Asamblea Legislativa y su adopción por el nuevo Directorio, la propuesta de la administración siempre ha sido clara y precisa en que se requiere un ajuste fiscal por la vía de nuevos impuestos, la mejora en la recaudación y el control en el gasto. Decir que ambas propuestas tienen el mismo contenido para conseguir su objetivo es incorrecto.

En una publicación de este mismo diario, el 26 abril pasado, en la página 6A se anota: “La fracción del PUSC ofreció sus votos para la elección del Directorio legislativo de este 1.° de mayo, al diputado o bancada que se oponga a los nuevos impuestos que pretende el gobierno”, evidenciando así que el plan de la oposición para proponer una regla fiscal de balance primario en 0% del PIB no contempla, por ningún lado, la opción de aprobar impuestos. Entonces, ¿cómo se puede afirmar que ambas propuestas contienen lo mismo?

Por otra parte, tal como lo hemos reiterado en diferentes foros, entre ellos nuestras conferencias de prensa, las metas del gobierno en materia fiscal siempre han contemplado el supuesto de que se avanzaría en la agenda legislativa de manera integral.

De esa forma, se contaría con los nuevos tributos y los proyectos de desaceleración del gasto mediante reformas a las pensiones, evaluación del desempeño y el proyecto de caja única, enviados por el Poder Ejecutivo a la Asamblea en el 2015.

Fortalecimiento hacendario. La regla fiscal del grupo opositor no establece plazos, y más bien se opone a la aprobación de impuestos, tal como lo dio a conocer el PUSC. Esto evidencia que realizarían el ajuste únicamente por recorte de gasto. Sin la aprobación de los proyectos que contempla el fortalecimiento hacendario y que están en la Asamblea, es técnica y políticamente imposible lograr la meta del 0% del balance.

Dicha regla es mucho más radical que el ajuste planteado por el gobierno. Esta obliga a tener un 2% de superávit primario en condiciones normales y un balance del 0% en condiciones extraordinarias, sin definir claramente qué se entiende como normal o extraordinario. Asumiendo un escenario de condiciones normales, el ajuste de la oposición sería del 5% vía gasto.

Si bien la meta es la misma, las medidas que se aplicarían y su ejecución en el tiempo son muy diferentes. La meta de estabilizar la deuda pública del Gobierno forma parte de un plan estratégico que busca fortalecer la hacienda pública, en un contexto donde la deuda ha crecido aceleradamente. No obstante, en condiciones macroeconómicas distintas, el balance primario puede ser distinto a cero y, aun así, estar en una condición de estabilidad fiscal.

Diferencias. Perpetuar el balance de cero o superavitario en una ley es inconveniente, por cuanto puede limitar la consecución de objetivos de desarrollo a largo plazo.

En resumen, aunque la meta del gobierno y la regla fiscal de oposición coincidan en el 0% del balance primario, cada una presenta una estrategia fiscal distinta y, por ende, conllevan diferentes implicaciones sociales y económicas.

El gobierno ha reiterado, desde el 2014, una propuesta gradual en el tiempo e integral, vía ingresos y gasto. Nos alegra que esta propuesta del gobierno fuera aceptada en días recientes, lo que nos permitirá avanzar hacia el fortalecimiento de la hacienda pública.

Es decir, las diferencias que dieron origen a la nota periodística que motiva este artículo ya fueron superadas.

El autor es vicepresidente de la República y ministro de Hacienda.